Reseña: Death Stranding 2: On the Beach
Death Stranding 2: más ambicioso, más extraño y más emocional. Kojima vuelve a sorprender con una secuela tan única como impactante.

Death Stranding 2: On the Beach no es solo la continuación de uno de los juegos más extraños, poéticos y divisivos de los últimos tiempos. Es la confirmación de que Hideo Kojima no tiene miedo a empujar los límites del medio, incluso si eso implica dejar atrás parte de la esencia que hizo tan único al primer título. Y eso, para muchos fans (yo incluido), genera una especie de amor-odio desde el primer paso con Sam Porter Bridges en esta nueva odisea.
Sí, tenía miedo. Miedo de que Death Stranding 2 no pudiera igualar esa atmósfera melancólica, aislada y profundamente filosófica del primer juego. El peso emocional que cargábamos con cada entrega, el silencio roto solo por la lluvia y la música de Low Roar. Pero conforme me adentré en esta secuela, supe que Kojima seguía allí, en cada decisión rara, en cada nombre simbólico y en cada giro inesperado. Death Stranding 2 no es más de lo mismo: es más de todo… y eso incluye tanto lo bueno como lo no tan brillante.
Historia: surrealismo con nombre y apellido

La narrativa arranca 11 meses después del final del primer juego. Sam vive tranquilo con Lou, hasta que Fragile reaparece y lo arrastra a una nueva misión para su nueva compañía, Drawbridge. Esta vez toca conectar a México y, más tarde, a Australia, enfrentando nuevas amenazas, enigmas cuánticos, viajes por la brea y una tripulación igual de loca que carismática.
La historia sigue siendo un desfile de personajes con nombres cargados de simbolismo, como Rainy (quien sufre los estragos del tiempo), Tarman (un navegante herido por la brea) o Tomorrow (una incógnita con rostro de Elle Fanning). Y sí, Higgs vuelve, porque Troy Baker siempre tiene algo que aportar cuando hablamos de villanos intensos.

Lo que destaca aquí es cómo Kojima sigue jugando con la literalidad y el simbolismo. Nada es casual. Todo está construido con ese toque de genialidad borderline absurda que ya conocimos en el pasado. Hay diálogos que te hacen rodar los ojos, pero también momentos tan poéticos que te dejan congelado frente a la pantalla.
Eso sí; si no jugaste el primero, estás en desventaja. Esta secuela no tiene tiempo para ponerte al día. Va al grano con la certeza de que ya conoces cómo funciona este mundo, y aunque hay una opción para ponerte al día, lo hace con diapositivas narradas por Deadman (Guillermo del Toro). Death Stranding 2 es una obra que exige contexto y paciencia… pero recompensa con creces a quien se atreva a recorrer su extraño camino.
Jugabilidad: más herramientas, menos miedo

El metro de la Ciudad de México en mejores condiciones que en las de la vida real.
La gran novedad de esta secuela es la expansión total de sus sistemas jugables. Ya no somos simples mensajeros con una mochila y una cuerda. Aquí Sam tiene vehículos más complejos, un árbol de habilidades que lo vuelve más hábil en combate o construcción, y un montón de gadgets que lo convierten en un verdadero suizo del reparto.
Desde el inicio te lanzan con casi todo lo que en el primer juego desbloqueabas después de decenas de horas. La intención es clara: esto no es un tutorial largo disfrazado de juego, aquí ya eres un experto. El resultado es una experiencia mucho más libre, dinámica y divertida… pero también menos desafiante.

Ahora puedes construir monorraíles, usar señuelos, personalizar tu equipo, mejorar tu Odradek, planear rutas con GPS avanzado y hasta manipular estructuras para facilitar la entrega. El terreno sigue siendo un enemigo, pero ya no da miedo. Ya no sientes esa fragilidad que te hacía pensar cada paso como si fuera el último. Y eso, aunque puede sonar positivo, le quita un poco de alma a la experiencia.
Algo que me agradó muchísimo es la posibilidad de ser mucho más sigiloso y planear tus estrategias en los campamentos enemigos para poder recuperar cargas perdidas. Debo admitirlo, se sintió mucho como Metal Gear Solid V: The Phantom Pain en la parte del sigilo y combate, eso no es del todo malo, pero si amaste su jugabilidad, no te costará adaptarte a este título.
Exploración: belleza y brutalidad climática

Uno de los puntos más fuertes de Death Stranding 2 es su nuevo diseño de mundo. Aunque México y Australia no están recreados de forma realista, ofrecen paisajes espectaculares, llenos de contrastes, ruinas y climas extremos que afectan directamente tu progreso. Por cierto, debo hacer una mención especial, porque aunque los países no están recreados de forma realista, si hay un lugar en México que está recreado a la perfección y es el Metro de la Ciudad de México; es simplemente hermoso (inserte el meme de “¡Es igual! ¡Es igual!”
Regresando a los biomas del juego, hay tormentas que desbordan ríos, terremotos que rompen montañas y vientos que amenazan con derribarte junto con tu carga. El ciclo día/noche no es decorativo: cambia el comportamiento de enemigos y puede ayudarte a planear infiltraciones mejor.
El Decima Engine vuelve a brillar con una brutalidad visual que corta el aliento. Desde los acantilados hasta la costa bañada en brea, todo se siente cinematográfico, lleno de atmósfera, con una dirección artística que mezcla lo distópico con lo natural. KP se la sacó, otra vez.
Combate: acción más pulida, pero menos significativa

Una de las críticas al primer juego era su sistema de combate rudimentario. En esta entrega, eso quedó en el pasado. Ahora el gunplay es fluido, hay más enemigos humanos organizados, EV gigantes que te ven y no solo te oyen, y enfrentamientos contra jefes que verdaderamente te ponen a prueba.
Hay muchas armas, estructuras defensivas y gadgets para jugar al sigilo o al caos, según tu estilo. Pero irónicamente, cuanto más “videojuego” se vuelve DS2, más se aleja de esa experiencia contemplativa que nos enamoró la primera vez. No es malo, de hecho, creo que le da una bocanada de aire fresco y más dinamismo, pero veo que a los puristas del juego si les afectó.
A pesar de eso, los combates tienen peso, variedad y una presentación audiovisual que hace que incluso el enfrentamiento más caótico parezca una escena de Mad Max con LSD. Es exagerado, es ridículo, es Kojima.
Personajes: más locos, más entrañables

El reparto está de lujo. Volvemos a ver a Norman Reedus, Léa Seydoux y Troy Baker, pero ahora se suman Elle Fanning, George Miller, Shioli Kutsuna y más, todos interpretando personajes tan bizarros como inolvidables.
Dollman es el clásico alivio cómico, aunque a veces se pasa de molesto. Tomorrow es un enigma con pies, y Neil parece sacado directamente de Metal Gear Solid, un personaje que te recordará a Solid Snake desde el primer momento. Todos tienen momentos únicos, y aunque algunos rozan la autoparodia, aportan al tono estrafalario y filosófico del juego.
Y sí, BB regresa. No diré cómo ni por qué, pero prepárate emocionalmente. Kojima no desaprovecha la oportunidad de apretar el corazón cuando menos lo esperas.
Gráficos: una obra de arte en movimiento

Visualmente, Death Stranding 2: On the Beach es una absoluta locura -así dicen los chavos hoy en día, ¿no?-. Si en 2019 el primer juego ya nos dejó con la boca abierta por lo que lograba el Decima Engine, esta secuela simplemente sube todos los sliders al máximo. No solo es uno de los títulos más espectaculares de la generación, también es una muestra clara de cómo se puede utilizar la tecnología gráfica para reforzar la narrativa y la atmósfera de una experiencia tan única como esta.
Los paisajes son de otro mundo. Literalmente; México y Australia están reinterpretados con una mezcla entre realismo y surrealismo que a veces parece sacada de una galería de arte postapocalíptico. Hay un uso magistral de la iluminación, desde las puestas de sol que te detienen el paso para tomar una captura, hasta las zonas oscuras que juegan con sombras y niebla para sumergirte en el misterio. Y cuando llega la lluvia o la brea comienza a brotar del suelo, el juego no solo se ve bien: se siente vivo.

Los modelos de los personajes también están al nivel de una superproducción cinematográfica. Las capturas faciales son tan precisas que puedes notar las pequeñas arrugas de expresión, los gestos sutiles, la tensión en la mirada. El fotorrealismo es impresionante, pero lo que realmente lo eleva es cómo se pone al servicio de la emoción. Hay escenas donde no se dice nada y, aún así, lo entiendes todo solo viendo las caras.
Además, el juego se mantiene estable incluso en momentos de caos total: tormentas, explosiones, EV gigantes y partículas por todos lados, y aún así el rendimiento aguanta como un campeón. Eso sí, hay que decirlo: el HUD sigue siendo un tanto cargado en ciertas interfaces, y los menús, aunque bonitos, no son precisamente intuitivos. Pero a nivel técnico, Kojima Productions hace auténtica brujería con este motor, ¿por qué? Cuando inicias el juego, es normal que exista una pantalla de carga, aquí no hay. Todo carga al instante ¿cómo es eso posible?

Otra joyita visual está en el diseño de enemigos y vehículos. Los EV ahora tienen formas más complejas y amenazantes, algunos gigantescos, con texturas que combinan lo líquido, lo espectral y lo orgánico. Los nuevos vehículos no solo lucen futuristas, sino que tienen animaciones fluidas y una integración perfecta con el terreno, sin mencionar las estructuras como los monorraíles, que se despliegan de forma espectacular en el mapa.
Y, por supuesto, Death Stranding 2 brilla por su puesta en escena: cinemáticas larguísimas pero hipnóticas, transiciones que parecen sacadas de una película de arte experimental, y efectos visuales que combinan lo abstracto con lo emocional. Es un juego que se disfruta incluso cuando no lo estás jugando, solo viendo cómo se mueve.

Por último, no podemos dejar pasar la recreación del Metro de la Ciudad de México. Aunque no es una réplica exacta, el parecido es impresionante. Desde las losetas grises y los señalamientos hasta los vagones del tren y la paleta de colores, todo está representado con un nivel de detalle que sorprende y emociona. Es un homenaje visual que se siente cercano y familiar para quienes hemos pisado esas estaciones. De hecho, esta sección del juego ha sido una de las que más ha encendido las redes en México, especialmente porque muchos jugadores coinciden en que está claramente inspirada en la estación San Lázaro de la línea B.
Banda sonora y ambientación: pura magia sonora

Hablar de la música en Death Stranding 2: On the Beach es hablar de uno de los ingredientes más poderosos de su identidad. Kojima lo sabe; una buena canción en el momento exacto puede generar más impacto que cualquier explosión o escena de acción. En esta secuela, la banda sonora vuelve a tener un papel protagónico, no solo como acompañamiento, sino como motor emocional que guía al jugador durante todo el viaje.
La selección musical es más variada, pero también más específica. Mientras que en el primer juego Low Roar era el corazón melancólico que envolvía cada caminata, en esta segunda entrega es Woodkid quien se encarga de capturar la evolución emocional de la historia. Su tema “Minus Sixty One” te recibe en la primera escena, caminando por un cañón, y desde ahí sabes que estás entrando en un juego que te quiere hacer sentir, no solo jugar.

Pero Woodkid no está solo. La música original también aporta mucho con temas atmosféricos que saben cuándo elevar la tensión, cuándo dejarte solo con tus pensamientos, o cuándo subrayar una escena de acción con dramatismo absoluto. La dirección de audio es tan precisa que parece coreografiada con tus pasos, como si el entorno respondiera emocionalmente a tus decisiones. Y eso no es fácil de lograr.
Uno de los detalles que más brilla es cómo la música sigue apareciendo de manera orgánica. No hay “cutscenes musicales” forzadas. De repente estás cruzando un terreno abierto, el sol se filtra entre las nubes, y suena una canción que te corta la respiración. Es el tipo de magia que Death Stranding maneja como pocos juegos. Y si eso ya era fuerte en el primero, aquí se lleva a otro nivel.
Además, puedes coleccionar canciones como parte de las recompensas en misiones secundarias. Esto no solo alimenta ese toque personalizado del juego, sino que te permite crear tu propia banda sonora emocional mientras recorres los paisajes de México y Australia. ¿Te tocó una entrega difícil? ¿Acabas de salir de una tormenta de brea? Nada como ponerle música a tu caminata de regreso y sentir que tú también estás contando una historia.
Conclusión: un juego más grande, pero no más especial
Death Stranding 2: On the Beach es un juego contradictorio. Es más divertido, más accesible, más completo… pero también más convencional. Renuncia a parte de su misterio para ser una experiencia más “jugable”, más parecida a lo que se espera de una secuela. Y en ese proceso, pierde un poquito de lo que lo hacía tan especial.
Sí, sé que es un juego muy criticado, especialmente por esos “únicos y diferentes” que ni siquiera lo han jugado. Entregar paquetes puede que no parezca divertido, pero los retos que ofrece cada entrega lo hace especial.
Aun así, es una obra maestra de ambición. Tiene momentos brillantes, personajes inolvidables, una narrativa que mezcla filosofía y ciencia ficción de forma única, y un apartado técnico que roza lo impecable. Es una montaña rusa emocional que, cuando se deja llevar, vuelve a demostrar que no hay nada como Death Stranding en esta industria y siempre será aplaudible cuando los estudios quieren hacer algo diferente.
No es el juego perfecto, pero sí uno que se atreve a ser diferente incluso cuando intenta complacer más. Y eso, en estos tiempos de fórmulas repetidas, es algo que se agradece con el alma.
Agradecemos a PlayStation México por proporcionarnos una copia del juego de forma anticipada para poder realizar esta reseña.
-
Videojuegoshace 4 semanasPlayStation celebra Hot Sale 2026 y Days of Play con descuentos en juegos y controles DualSense
-
Videojuegoshace 4 semanasReview de Yoshi and the Mysterious Book
-
Videojuegoshace 2 semanasGTA Online recompensa a la comunidad con nuevas misiones, bonificaciones cuádruples y regalos
-
Reseñashace 3 semanasReview de eFootball Kick-Off!
-
Videojuegoshace 2 semanasGears of War: E-Day ya tiene fecha de lanzamiento
-
Videojuegoshace 4 semanas007 First Light ya está disponible en acceso anticipado
-
Reseñashace 3 semanasReview de LEGO Batman: Legacy of the Dark Knight
-
Videojuegoshace 3 semanasEA SPORTS FC 26 presenta “The World’s Game”




