Reseña: WarioWare: Move It!
WarioWare Move It es la nueva entrega para el Switch de la frenética y surrealista franquicia de Nintendo. Checa nuestra reseña.
No sabía que esperar de WarioWare Move It! Honestamente, su antecesor directo, Smooth Moves (Wii, 2006) es una de las entregas que menos he disfrutado de la franquicia porque el ritmo frenético que caracteriza a estos títulos, se sintió demasiado lento con tal de permitir que el usuario aprendiese todas las formas de tomar el control, explicado previamente antes de cada microjuego. Así no sabía mucho el desafío de completar las pruebas en 5 segundos.
Desde aquel lanzamiento de Wii, la serie tuvo el gran acierto de regresar a sus desenfrenadas raíces como lo hicieron en la antología, Gold, para 3DS y el último juego para Switch, Get It Together! Ahí mi escepticismo ante Move It! aunque por fortuna, tras un par de horas de juego, este fue disipado gracias a que Intelligent Systems, aprendió de los errores de Smooth Moves… Aunque trajeron algunos nuevos de paso que una vez más, alejan al regordete avaro y adicto al ajo de aquella perfección vista en las dos primeras obras para el GBA.
WarioWare Move It! El juego que explota todo el potencial de los joy-con
En esta secuela, vemos al insaciable Wario ir a un local de hamburguesas para encontrarse con una joya promoción: si es afortunado, puede llevarse un boleto para vacacionar en la paradisíaca Caresaway Island. Como no tiene llenadera, al comprarse 50 hamburguesitas de ajo termina ganando 20 boletos, algo que no pasa desapercibido entre todos sus amigos que deciden acompañarlo en el viaje, muy a su pesar.
Al llegar a la isla, los pobladores les obsequian Form Stones (joy-cons de piedra bien ancestrales según esto) que les ayudarán a sobrellevar su estancia y enfrentar así los 200 microjuegos que nos deparan esta ocasión. Si nunca habías jugado un título de la serie… De entrada tache, pero lo esencial que debes saber es que cada personaje del mundo de Wario, posee su propio escenario con microjuegos de cinco segundos por vencer a partir de una sencilla instrucción de una o dos palabras.
Como buen juego de la serie, lo importante no es la historia sino el gameplay y los microjuegos, áreas donde por supuesto, brilla al máximo. WarioWare Move It retoma todos los elementos de las posturas vistos en Smooth Moves y agrega algunas nuevas a la fórmula para darle variedad. ¿En que consisten estas posturas? Sujeta ambos joy-con como si fuesen una espada, una pesa, déjalos reposar sobre una superficie plana, pon un control en tu cara y otro en la cadera para simular ser un pollo… La creatividad surrealista del juego no tiene límites. Obviamente, cada una sirve para resolver los desafíos de manera distinta.
El juego desborda una tremenda ambición en su concepto gracias a que es el primero, que se atreve a usar de maneras tan ingeniosas cada una de las características de los joy-con. Desde el lanzamiento de la consola, siempre me pregunté porque realmente nadie había aprovechado cada función. Mario Party lo intentó con resultados regulares pero WarioWare, es la auténtica fiesta. Aquí usas el giroscopio, el acelerómetro y por primera vez, me enteré que el Switch maneja un rastreador infrarrojo de movimiento. Una belleza que se utiliza, por ejemplo, en un minijuego donde debes mostrar tus dedos contar cuantos objetos hay en pantalla, etc.
Hablo demasiado de los microjuegos pero, ¿en qué consisten? Te preguntarás. Ahí es donde radica el encanto de WarioWare: nunca esperas que pasará. Ya sea el clásico de picarle la nariz a alguien, ayudar a un koala a hacer barras, recorrer una manzana por el intestino de una princesa hasta que evacue o la sección de nostalgia nintendera (hay uno donde controlas a una gallina que debe evitar ser capturada por Link), cada uno te da ese factor risas indispensable ahora que la serie, intenta consagrarse de nueva cuenta por el apartado multijugador.
El gran gancho de WarioWare Move It es el modo multijugador. De entrada, resultó muy jocoso aventurarse en la historia entre dos jugadores, pues el desafío en verdad es mayor ya que te obliga a tener una sincronización perfecta. Por otra parte, está el modo fiesta para hasta cuatro jugadores… El cual carece de muchas opciones. Aquí es cuando uno da cuenta que en realidad, el título está un tanto vacío, pues no solo hay cuatro opciones aquí sino cuando menos lo enfrentas, ya acabaste todo.
Este debe ser el juego más corto en la historia de la franquicia. En menos de tres horas, ya había desbloqueado todos los microjuegos tras repetir los escenarios y a nivel de un solo jugador, no había más por hacer, salvo repetir misiones para desbloquear todas las poses sagradas pero que aburrición. Eso sí, el modo Megagame Muscle donde te ponen a pruebas extremas de 20 repeticiones de los microjuegos más demandantes fisicamente, está muy cotorro.
Esto desanima un poco después de tener extras geniales en otras versiones, como aquel Dr. Wario en GBA. Tal vez como ocurrió con Get It Together después saquen más contenido… Porque sí urge seguir el pachangón.
Conclusión
Aunque el sistema de juego aún se siente un poco lento en comparación a Get It Together!, este es un enorme paso adelante a lo que fue Smooth Moves. La prueba llega en especial cuando es tu momento para enfrentar las escenas remix donde se mezclan los minijuegos de varios personajes.
Si tan solo tuviera más opciones y microjuegos (200 ya no son suficientes) o extras para mantenerte en solitario más allá de romper tus propias marcas, sería una belleza. Sin embargo, esto no le resta a que es extremadamente divertido, los controles responden excelente, el diseño de arte tiene su belleza y al menos en tu primera pasada, no dejará de sacarte buenas sonrisas. Pruébalo con amigos que no estén dispuesto a juzgarte después. Y que sigan queriendo jugarlo en las próximas reuniones.
Es importante mencionar que la obra se preocupa en la accesibilidad del usuario así que no te preocupes si eres zurdo o diestro, hay una configuración para ti. De cualquier manera, harás brazo y te moverás como loco.
Para tu anecdotario: este es el primer juego sin Charles Martinet como la voz de Wario. Ese honor le corresponde a Kevin Afghani, quien también debutó en Mario Wonder. No lo hace nada mal, la verdad.