Reseña: Kong La Isla Calavera

Kong Skull Island

Un clásico arruinado por intentar hacerlo más “moderno”

Existen historias que nos sorprenden, historias con un subtexto que nos toca y hablan de la verdadera naturaleza humana (Contacto, El día que la tierra se detuvo, La llegada) pero quizás la primera que me llegó a impactar (porque es un clásico) es King Kong.

La historia original es acerca de un equipo de filmación que busca una ubicación exótica para grabar una película y en el proceso encuentra un mono gigante llamado Kong, quien crea una conexión con la actriz rubia que estelariza la película y el subtexto habla de cómo asociamos características con algo solo porque nos asusta y en la misma naturaleza humana intentamos controlar o destruir todo aquello a lo que tememos.

La película original de King Kong fue lanzada hace 84 años y ha tomado un lugar en la memoria de todos con pequeñas variaciones (a veces es un equipo que trata de sacar petróleo, a veces Jack Black nos sorprende con algo más que comedia) pero la historia permanece la misma, hay momentos clave que definen la historia y esta nueva versión, “Kong: La Isla de la Calavera” carece de ellos a favor de hacer una película de acción con peleas de Kaijus (monstruos gigantes).

Kong: La Isla la Calavera toma lugar en 1973 justo después que los Estados Unidos perdieran la guerra de Vietnam, Bill Randa (John Goodman) es el director de MONARCH una organización que quiere explorar la isla calavera, el último rincón del planeta sin explorar.

Para emprender su viaje solicita la ayuda del ex agente del  Servicio Aéreo Especial, James Conrad (Tom Hiddleston) y el Teniente Coronel Packard (Samuel L. Jackson), acompañados de una fuerza militar y la fotógrafa Mason Weaver (Brie Larson) cruzan hacia la aventura en la isla calavera donde (sorpresa) encuentran a Kong.

La teoría de Bill Randa es que deben existir lugares en la tierra donde existen monstruos o criaturas nunca antes vistas y se obsesiona en ir a la isla calavera muy similar a Carl Denham en la película original de King Kong.

Esta película se enfoca en mostrar un mundo donde tales criaturas pueden de alguna manera coexistir entre sí, pero donde la historia toma un giro de la fórmula tradicional es cuando Randa toma un papel terciario en la historia y es aquí donde la película empezó a perderme.

No solo porque haya desviado de la historia original y Peter Jackson haya hecho un gran trabajo comparado con esta película, el problema es que varias escenas que el director claramente intentó poner como trágicas (por ejemplo la muerte de un personaje de relleno) recibieron risas porque honestamente la ejecución fue algo torpe y creo que a nadie le cae de sorpresa que en una película de King Kong o de monstruos gigantes alguien se va a morir.

Todos los personajes son aburridos y unidimensionales, no toma más de una línea describirlos y algunos podrían cargar letreros que digan “espero que no me pase algo malo”. Con una sola excepción y es el personaje secundario de Hank Marlow (John C. Reilly) quien honestamente se roba la película ya que al parecer es el único que tiene carisma.

La volverías a ver: No 

King Kong es una película que toca varios puntos de nuestra forma humana, expone la verdad de quiénes somos ya que es una historia que ofrece una gran moraleja de introspección, esta nueva interpretación cambia una historia sobre la naturaleza humana por una de monstruos gigantes mal hecha. El director trata de sorprendernos con el monstruo, lo cual funciona en películas como Cloverfield o la primera película de Alien.

Pero aquí no solo el monstruo está en el cartel, tiene 84 años de haber salido y todos sabemos de qué se trata la película (es un chango gigante). Más allá de eso, este reboot en ningún momento llega a sorprender, aún cuando cuenta con efectos de primera categoría apenas asoma una subtrama en donde se critica la explotación e invasión humana de lugares naturales, pero es tan timorata que obviamente se decantaron por tratar de ofrecer la mayor acción posible a pesar de que ocurre en un contexto hueco.

Kong

No es una nueva interpretación tratando de “traer la historia a la nueva generación”, está tomando una franquicia que es de dominio público para hacerla una película de acción y fracasando en el intento. Cuando dije que John C. Reilly se roba la película lo dije en serio, preferiría ver una película sobre su personaje que a Tom Hiddleston tratando de ser el héroe.

Alejandro Castellanos

Colaborador en Gamer Style. Entusiasta de videojuegos y tecnología por gusto y profesión. Opiniones mías de mí.