Reseña: Ghost Recon Wildlands

Ghost Recon Wildlands

Naturaleza, vehículos, disparos y diversión, son algunas de las cosas que te esperan en Ghost Recon Wildlands.

El gobierno estadounidense te pone tras líneas enemigas en Bolivia después de la muerte de un agente encubierto muy importante. Decididos a acabar de una vez por todas con el narcoestado en el país sudamericano, tienes una sola orden: matar a El Sueño. De esta forma, acabar de una vez por todas con el cártel de Santa Blanca que él lidera.

Libre Albedrío

Después de esa breve explicación sobre tu misión, eres liberado en tierras sudamericanas para cumplirla. Y realmente, esa es una de las principales características del juego: la libertad. Ésta es esencial para el éxito de Wildlands como un juego de mundo abierto.

El concepto de una única misión le viene muy bien y potencia su naturaleza de mundo abierto. Para llegar hasta El Sueño, tienes que crear suficiente caos en su organización para que se digne a lidiar él mismo contigo.

Esto te permite viajar a cualquier región del país, investigar a los líderes de ese distrito y desmantelar sus operaciones y matarlos. Al final, tú y tu escuadrón atacan donde mejor les parezca sin limitaciones.

Evidentemente, algunas regiones y enemigos serán más difíciles que otros. Estarán más equipados, tendrán mejores tácticas o sus fuertes serán casi impenetrables, pero realmente no existe alguna limitante o barrera invisible que te evite cumplir esos objetivos en el orden que tú quieras.

Otros juegos del género tienen un guión que en algún punto te evita acceder a algunas zonas, ítems o habilidades. Esto no pasa en Wildlands y es de festejarse. No solo tienes la libertad de explorar el mapa y destruir el cártel en el orden que quieras, también puedes atacar en el estilo que más te guste. Si bien Wildlands como un buen Ghost Recon te invita a ser sigiloso, no es obligatorio.

Tienes más posibilidades de sobrevivir si no te detectan, pero estás lo suficientemente bien equipado para un ataque al estilo Rambo.

Wildlands te equipa con un tecnológico drón para explorar las bases enemigas, distraerlos y marcar a los enemigos para conocer su posición en todo momento. Además, si decides jugar solo, tendrás a tu disposición tres agentes de IA que te ayudarán a acabar con los narcos.

En ambos escenarios, explorar y matar sin que te vean o tocar la puerta principal con un tractor o tanque, tus acompañantes artificiales se muestra útiles al sincronizar sus disparos contigo para no dejar testigos o cubriendo medianamente bien tus espaldas. Así que, la decisión es tuya.

A tu imagen

La libertad que te da Wildlands no se queda en el mapa, pues tiene un nivel de personalización del personaje bastante decente. Visualmente, tienes atuendos, vello facial y demás características para imprimir tu personalidad al agente.

Ghost Recon Wildlands

Además, tienes 50 habilidades que mejorarán tu desempeño para la siguiente batalla. Dichas habilidades las irás desbloqueando al subir de nivel, conseguir recursos y liberar rebeldes que apoyan tu causa.

De igual forma, tienes a disposición 80 armas que encontrarás en el mapa o serán tuyas después de arrancarlas de las manos frías de algún jefe del cártel. Eso, sumado a casi 100 modificadores o piezas, como silenciadores, miras o cartucho, te dan un arsenal inmenso para ser único en el campo de batalla.

Los vehículos también es otro apartado en el que Wildlands te dará una gran libertad. Recorrer el vasto mapa que Ubisoft creó para ser la casa del cártel, requerirá moverte en moto, carro, camionetas o hasta aviones. Todos ellos, con diferentes características y estética.

Más vale solo…

Como lo mencionamos en la beta, Wildlands es un juego diseñado para jugarse en cooperativo. Desde el momento en el que entras a territorio boliviano, puedes unirte a cualquier partida pública o armar un escuadrón con tus amigos y disfrutar de esta experiencia multijugador.

El combate con tus compañeros de IA, es satisfactorio, pero mucho del trabajo lo tendrás que hacer tú. Aunque son más competentes de lo que esperarías, evidentemente no tomarán la iniciativa que un humano sí.

Es aquí donde Wildlands alcanza su punto más alto. La sensación de tener a tus amigos al lado (o incluso desconocidos) destruyendo a Santa Blanca no tiene comparación. Si bien jugarlo solo es satisfactorio, la diversión y diversidad que se da en una partida cooperativa no tiene igual.

Es claro que hay que tratar de conseguir un equipo que juegue constantemente, con los que te comuniques bien; pero aunque no lo tuvieras, vale la pena intentarlo, pues la satisfacción es mucha. Al tener variedad de opciones, ni sentirás tedio en repetir misiones.

Peligro en Bolivía

Si bien Wildlands es un muy buen juego, y uno bastante divertido hay que decirlo, es importante señalar que tiene varios peligros para los jugadores.

El juego, como el mapa, es extenso. Puedes centrarte en las misiones principales y lo acabarás pronto, pero perderás mucha de la esencia del título. Por lo tanto, después de algunas horas puede sentirse algo repetitivo si el jugador mismo no cambia algo en su modo de juego. Algunas misiones se parecen y solo cambia la locación.

Las bases enemigas sí cambian en distribución, equipamiento y tácticas, pero llega un punto en el que es relativamente sencillo poder conquistarlas. Además de esto, los diálogos, la radio (que escuchas casi a cada lugar que vas) y el actuar de los sicarios, son algo repetitivos, por lo que puede fastidiar pronto.

La física de los vehículos es algo a pulir, a veces es frustrante manejar varios de ellos y hay pocos que se sienten diferentes unos de otros. Encontrarás comodidad en algún tipo de vehículo y probablemente te quedes con él, sin experimentar los demás.

En audio y en gráficos, Ghost Recon Wildlands tiene un nivel dentro del estándar que esperaríamos de un título de Ubisoft, más en gráficos que en audio. Éste último no se siente tan bien mezclado, sobretodo por la radio, pues interfiere con los diálogos y música de fondo en algunas ocasiones y aturde después de un buen rato. Los efectos de sonido son buenos.

Gráficamente hay paisajes muy bien logrados, aunque algunas texturas tardan en cargar o no se ven tan pulidas como otras. Por la magnitud del mundo, considerando que no tiene tiempos de carga, es un detalle que se puede tener en segundo plano.

Ghost Recon Wildlands no tiene problemas de identidad como nos temíamos al saber de él. Toma lo mejor de muchos juegos, incluso fuera de la saga Ghost Recon, y le imprime un sello particular que vale la pena probar.

Si tuviéramos que definir el vasto mundo de Wildlands en solo pocas palabras, serían diversión, libertad e inmensidad. No es un título perfecto, pero tienes la seguridad de que te divertirás mucho en él, sobretodo si estás bien acompañado.

Nos vemos en Bolivia, ghosts.

Título: Ghost Recon Wildlands

Desarrolla: Ubisoft Montreal

Publisher: Ubisoft:

Género: Tactical Shooter

Estreno: 7 de marzo 2017

Historia8
Gráficos9
Sonido8
Jugabilidad9.5
Rejugabilidad10
8.9

Edgar Hurtado

Mejor conocido como Pollo. Soy Ing. Mecatrónico de profesión pero Gamer de corazón. Plataforma favorita: PlayStation y PC. Android. Me gustan los deportes, el cine y viajar.