Reseña: Spider-Man: Homecoming Reseña: Spider-Man: Homecoming
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Divertida, fresca y lejos de los cómics clásicos.

Cuando Stan Lee, presentó el concepto de Spider-Man a Martin Goodman (dueño de Timely y su primo político), este manifestó su rechazo. ¿Por qué? Nuestro amigable vecino era la antítesis de uno de los paradigmas sagrados de la industria del cómic en la Era Dorada. Goodman estaba convencido de que los superhéroes no podían tener problemas personales pero sobretodo que los adolescentes solo podían ser asistentes.

A pesar de la negativa Stanley Martin Lieber y el dibujante Stephen J. Ditko se pusieron a redactar y dibujar Amazing Fantasy #15 (1962) sin imaginarse que su creación se convertiría en ícono de la compañía que se llamaría Marvel Comics y un referente de la cultura popular del siglo XX.

No hay plazo que no se cumpla y por fin se estrenó Spider-Man: Homecoming, después de su aparición en Captain America: Civil War, se generaron muchas expectativas sobre cuál sería el nuevo rumbo del trepamuros favorito de la casa de las ideas. Es el tercer “reinicio” de la franquicia y la película no. 16 del Universo Cinematográfico Marvel.

Dirigida por Jon Watts, que debuta en el universo de las películas de superhéroes, con un guion de John Francis Daley & Jonathan M. Goldstein y Christopher Ford, protagonizada por Tom Holland, Michael Keaton, Donald Glover, Zendaya, Tyne Daly, Tony Revolori, Jon Favreau, Marisa Tomei, Robert Downey Jr., Spider-Man: Homecoming fue definida desde mucho antes de su estreno como “una película para adolescentes (millenials) que presentaría a un Spider-Man más joven y “más” fiel a su contraparte del cómic”.

Dadas las películas anteriores de Marvel resulta previsible que Watts y los escritores designados se tomarían ciertas libertades “creativas” para asegurarse que la trama tuviera coherencia dentro del UCM. Sin importar las modificaciones a su mitología (hay muchas), la idea principal era hacer una película fiel a la esencia del araña. Entonces ¿John Watts ha logrado la película definitiva de Spider-Man? La respuesta es No.

Para empezar, el titulo no tiene nada que ver con regresar a casa púes Peter nunca la abandona, más bien es una referencia la vida escolar de Parker, donde toda la trama se desarrolla de manera paralela al gran evento que es el Homecoming (baile escolar) de la prepa Midtown, al inicio hay un guiño al cómic clásico en la nueva cortinilla de introducción de Marvel donde suena la tonada de la serie de TV del ’67 y eso es lo único que veremos de referencia clásica.

La trama de Homecoming se ubica después de lo ocurrido en Captain America: Civil War y presenta a un Peter Parker ansioso por demostrar a Tony Stark que puede unirse a los Avengers. Esta es la primera ruptura con la esencia del Spidey (Recurrente en el UCM) y deja al descubierto una falta total de comprensión de lo que representa Spider-Man.

A diferencia de los arácnidos anteriores Tobey Maguire y Andrew Garfield, el de Tom Holland no es motivado por la muerte del tío Ben ni por la icónica frase: “Con un gran poder viene una gran responsabilidad”. El Spidey de Holland, es carismático, bienintencionado, torpe, divertido y fresco, pero su cruzada como héroe es impulsada por el ferviente deseo de recibir la aprobación del adulto responsable de Tony Stark y ayudarlo a luchar contra el mal.

Al parecer Jon Watts no tuvo tiempo de leer los primeros números de Spider-Man porque se nota que no está familiarizado con la concepción del héroe arácnido y repite el estereotipo que Stan Lee rompió cuando lo creo, se ve como un personaje secundario, inexperto, que necesita supervisión de un adulto.

Tal como dije al principio, Spider-Man fue concebido como un superhéroe adolescente, uno que no seguía modelos y no pretendía ponerse bajo las órdenes de alguien más. Sin embargo, en Homecoming constantemente busca la aprobación de un superior para validar sus actos heroicos. Aunque hay un par de escenas en las cuales Peter pide independencia, el resto de la película persiste en su dependencia a la tecnología y la figura de Stark.

Esto no solo le resta  importancia al intelecto de Peter (una de sus principales cualidades), aquí solo es responsable de crear el fluido arácnido y nada más, además trata de forzar a Stark como su figura paterna y soporte emocional. La ausencia total del tío Ben y la nula presencia de la tía May sirve para apuntalar esto. Y lo peor de todo, a diferencia de las anteriores películas de Spider-Man, el clímax de Homecoming es la protección de la propiedad de Stark. En lugar de establecer al lanzarredes como el protector de la gente de Nueva York, la batalla final reafirma a Iron Man como la figura de autoridad del arácnido y protagonista de la película.

Lo cual no significa que Spidey sea un héroe lerdo o aburrido, la actuación de Tom Holland es un balance perfecto entre la incompetencia social de Tobey Maguire y el incesante parloteo de Andrew Garfield, lo cual da como resultado una interpretación superficialmente cercana al personaje de los cómics, el Spider-Man de Holland es más inocente e infantil que otras versiones. Todo esto es lo permite que el protagonista y sus peripecias sean la fuente principal de los momentos cómicos. Aunque este es uno de los puntos más fuertes de la trama y mantendrá muy entretenidos a quienes no estén familiarizados con la mitología de Spidey, no cambia el hecho de que la interpretación de Holland no respeta la esencia del personaje original.

La falta de comprensión de la esencia de Spider-Man es el principal defecto de Homecoming, aunque no es el único, la mayoría de los errores pasarán desapercibidos por un público cuyas únicas referencias del arácnido han sido las películas UCM y el Universo Ultimate. Uno de estos es la pésima interpretación de personajes secundarios, mientras algunos son completamente irrelevantes como la tía May, Betty Brand y Liz, hay dos en particular que se esfuerzan pero jamás lo logran: Flash Thompson y Mary Jane. El único secundario rescatable es Ned Leeds, gracias a su química con Peter y porque es el segundo responsable de la comedia tal como lo hace el chico explorador de Up.

¿Y los villanos “apá”? Aunque hay tres, el único sobresaliente es Vulture. Interpretado por Michael Keaton como Adrian Toomes, logra ser muy intimidante y es co-protagonista de algunas de las mejores escenas de acción aunque no entre los edificios. Sin embargo, a pesar de que sus motivaciones son claras, el personaje de Toomes es flojo y lo condena a ser otro villano más del montón. El problema radica en su espontánea voluntad de matar y su indiferencia ante eso, después de ser establecido como un personaje que prefiere la sutileza para hacer su trabajo.

Por todo lo anterior, podemos concluir que Spider-Man: Homecoming no es la adaptación cinematográfica perfecta del arácnido que todos los fanáticos hardcore del personaje estaban esperando. Sin embargo, eso no significa que no sea una película divertida, fresca y entretenida.

Siempre y cuando no sean un conocedor de Spidey, podrán encontrar algo de valor en las actuaciones, la banda sonora que se compone por música de los años 80, las escenas de acción, los efectos especiales y la comedia. Es ideal para llevar a los niños el fin de semana.

Título original: Spider-Man: Homecoming

Género: Acción/ Aventura

Director(es): John Watts

Reparto: Tom Holland, Robert Downey Jr., Michael Keaton, Jon Favreau, Zendaya, Donald Glover, Tyne Daly, Marisa Tomei

Estreno en México: 7 de julio

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