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La nueva producción de Red Barrels es un digno representante dentro del survival horror, pero, ¿qué hizo bien para ganarse éste título?

Desde su lanzamiento, Outlast atrajo la atención de los amantes del survival horror, así como de la industria del gaming, ya que un estudio independiente, como lo es Red Barrels, sería uno de varios desarrolladores que sentarían las bases para el regreso triunfal del género. Al contar con una historia inmersiva, aterradora, e incluso grotesca, el proyecto desarrollado por Philippe Morin, David Chateauneuf y Hugo Dallaire fue todo un deleite, que, más allá de ser una experiencia relativamente corta, cumple con su intención de arrancar un susto repentino a más de un jugador en un costo-beneficio más que ideal.

Tres años más tarde, y tras el éxito obtenido, Red Barrels nos sorprende con una secuela que aborda una aventura original que no se ve ligada con los sucesos de su antecesor, pero manteniendo todo aquello que popularizara a la franquicia, por lo que, ¿fue Outlast 2 una decisión acertada o un movimiento que se mantiene en su zona de confort?

Una secta satánica en un pueblo rural, ¿qué podría salir mal?

Desde el primer título, se nos presentó una historia, que, más allá de abordar lo sobrenatural o ficticio con zombies, fantasmas o otro tipo de criaturas paranormales, se enfocaba en situar a los propios humanos como los enemigos más peligrosos para su propia especie.

En ésta ocasión y sin perder la tradición, Outlast 2 retoma dicho factor como el punto de partida para una trama que aborda temas tan polémicos en la actualidad, como lo es: la religión, y no necesariamente haciendo referencia a las existentes, si no que va más allá con sectas “religiosas” creadas o practicadas en lugares rurales donde el fanatismo, el abuso de poder, corrupción e ideales irreverentes, son prácticas constantes como parte de su comportamiento cotidiano.

Pero a todo esto, ¿qué origina encontrarnos con un pueblo de creencias y acciones cuestionables?

En el papel de Blake Langermann, un camarógrafo, quien, junto a su esposa Lynn, se encuentran en una expedición en el desierto de Arizona, donde el incongruente deceso de Jane Doe, una joven embarazada, ha atraído la atención del par de periodistas, con el fin de descubrir lo que realmente sucedió con la futura madre.

En su trayecto al lugar de los acontecimientos, un inexplicable suceso hace que el piloto pierda el control del helicóptero y desciendan bruscamente para lo que sería un accidente devastador. Blake, al momento de recuperar plena conciencia y orientación, se percata de que su esposa no está, por lo que todo plan cambia drásticamente con la intención de descubrir el paradero de su esposa, y más importante, saber qué provocó el impacto.

Lo anterior, hace que nuestro protagonista se abra paso en un pueblo abandonado por Dios, y donde los pobladores se rigen bajo los ideales de una secta satánica-religiosa, que poco a poco Blake irá conociendo y así percatarse de los oscuros sucesos y prácticas que se llevan a cabo en ese lugar.

Todo lo que necesitas es una videocámara y un par de baterías

Uno de los objetivos primordiales de los survival horror, es hacer sentir al usuario desprotegido, frágil y desolado, y Outlast 2 lo sigue haciendo tan bien como su antecesor.

Blake es un reportero, por lo que su misión primordial es documentar todo lo que acontezca a su alrededor para invalidar todas las teorías en torno a la muerte de Jane Doe. Con esto en mente, haremos uso de una videocámara y un par de baterías; nada de armas de fuego, punzocortantes o algún otro tipo de objetos para nuestra defensa, en cambio, será fundamental el sigilo y movimientos bien planeados para mantenernos con vida el mayor tiempo posible, pues en caso de que algún ente se percate de nuestra presencia, tendremos que correr por nuestra vida, buscar el primer barril, armario o recoveco para perder de vista a nuestro perseguidor.

La cámara jugará el papel más importante dentro de la aventura, pues con ella se grabarán las secuencias de gran importancia, mismas que podremos ver posteriormente con el fin de obtener más información y complementar lo visto hasta ese momento. Por otro lado, tenemos la función más útil de la cámara: la visión nocturna, ésta nos permitirá explorar con más facilidad la profunda oscuridad en la que nos encontramos, ya sea en los campos de maíz, túneles subterráneos, áreas pantanosas o caminos accidentados, nunca desearás quedarte a oscuras.

Si bien, la visión nocturna ya era de gran utilidad desde el juego anterior, en ésta ocasión se implementa una nueva función: la posibilidad de rastrear la dirección de dónde proviene el sonido, por lo que, si ya tenías suficiente con las terroríficas apariciones que podían arrancarte un susto repentinamente, ahora podrás saber al menos de donde proviene el peligro.

Debido a que no todo podía ser “color de rosa”, la cámara tiene sus limitantes, pues al usarla en modo normal, la batería se irá consumiendo lentamente, pero al momento de cambiar a su modo nocturno, y a eso le sumamos la capacidad de percibir la dirección de los sonidos, tendremos como resultado que el tiempo de vida de nuestra cámara se drene mucho más rápido al punto de durar un par de minutos como mucho.

Para lo anterior, será preciso explorar nuestro entorno en busca de nuevas baterías, pues, a pesar de que la cámara sigue sirviendo aún agotada la batería, no podremos hacer uso de las funciones especiales. Les aseguro que no querrán estar expuestos al sinfín de peligros, y peor aún con la frustración de no poder ver más allá de su nariz. Asimismo, y si buscar las baterías ya era un problema para nuestra gallina interna, también tendremos que buscar gazas, las cuales serán de gran utilidad al momento de que algún demente o caída imprevista nos haga daño y necesitemos recuperar un poco de salud.

Hablando de caídas imprevistas, uno de los puntos más inconsistentes el juego es la movilidad y capacidades de Blake, ya que desde los primeros minutos del juego, nos encontramos con que puede descender grandes alturas o saltar peligrosos acantilados, sin embargo, conforme la trama se va desarrollando esto se vuelve contradictorio puesto que no le es posible atravesar un simple barril o alcanzar una saliente, por lo que creemos esto fue culpa de ciertos problemas durante su programación que se traducen en momentos donde la inmersión se pierde.

La ambientación: un “deleite” para tus sentidos

Para Outlast 2, la locación dio un giro de 360 grados, lo cual resultó en un acierto, pues en ésta ocasión dejamos atrás los corredores ensangrentados del asilo, para transportarnos a una aventura en las cercanías del desierto de Arizona, lo que da paso a un sinfín de posibilidades con casas maltrechas, cuevas, túneles subterráneos, áreas de vegetación, granjas y todo lo que podría provenir de una película de terror situada en algún sitio alejado de toda la población. Realmente te sentirás a la deriva en un área desconocida.

A pesar de ser un juego que en un principio llegará a PC en 2013, Outlast no lucía un apartado visual sobresaliente, pues hacía uso del Unreal Engine 3.5, además de que lucía “sucio”, con formas borrosas y poco definidas.

En ésta ocasión, Red Barrels continua haciendo uso de dicho motor gráfico en su misma versión, sin embargo, podemos notar una mejor nitidez y definición de los elementos ambientales, los objetos, entornos, e incluso, de las personas. Si bien no es perfecto, ni la mejor representación del hiperrealismo debido a que el Unreal Engine no ofrece tales capacidades, Outlast 2 es una experiencia visual creíble que se apoya mucho en su apartado visual para recrear una aventura de terror como ninguna.

En cuanto al apartado sonoro, Samuel Laflamme vuelve a repetir como compositor de Outlast 2, quien en ésta ocasión se pone experimental al momento de crear las piezas, mismas que van desde el empleo de ganado, rechinidos, percusiones, instrumentos de cuerda, siniestros coros, y todo tipo de ruidos ambientales, todos ellos con la intención de hacer más creíble y terrorífica la sensación al deambular en el mundo recreado por Red Barrels.

Si deseas sumergirte por completo en Outlast 2, no puedo hacer otra cosa que recomendarte usar un par de auriculares, pues será de ésta forma que vivas en carne propia lo que Blake escucha dentro del juego. Quizá esto suene arriesgado para los que tiendan a asustarse fácilmente y quizá si, les palpite el corazón a mil por hora, mientras que las manos les sudan a cántaros, pero créanme cuando les digo que yo lo hice temeroso, pero tras estar un par de horas pegado frente al televisor, no desee otra cosa más que seguir con la aventura de la misma forma como la inicié.

Una secuela digna que no arriesga mucho

En resumidas cuentas, Outlast 2 es una historia sólida y bien justificada, con la cual el estudio independiente no teme abordar temas polémicos, así como meterse en territorios satánicos-religiosos, donde claramente se demuestra la demencia de los seres humanos y el gran peligro que implica para su propia especie.

Los defectos son obvios, con problemas al momento de saber aquello que se puede saltar o no; una experiencia frustrante debido a los constantes intentos de prueba y error, así como un sistema de juego que arriesga poco al trasladar casi intactas las mecánicas vistas desde el primer juego y un diseño de niveles que se traduce en ir de un punto A a un punto B sin pedir mucho esfuerzo o habilidad por parte del jugador, sin embargo, si lo que deseas es un juego del género que te ofrezca horas de diversión e inmersión a cada momento, Outlast 2 es el ejemplo claro con un costo-beneficio más que justo, por lo que invertir $30 dólares en un título que te ofrezca de 10 a 15 horas, se habrá vuelto en una excelente decisión.

Título: Outlast 2

Género: Survival Horror

Desarrolla: Red Barrels

Publisher: Red Barrels

Plataforma: PlayStation 4, Xbox One y PC

Fecha de estreno: 24 de abril de 2017

 

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IvanSalinas

IvanSalinas Editor Junior

Mi vida se rige por la música, aunque también viene acompañada por el gusto a la lectura, escritura y claro, el cine, sin olvidar lo más importante: los videojuegos y buen humor. ¡A jugar!