Reseña: Monster Hunter World Reseña: Monster Hunter World
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La evolución de una fórmula probada y conocida

Desde 2004 con el primer Monster Hunter para PlayStation 2, se ha considerado a la de Capcom como una franquicia predominantemente japonesa, lo cual no evitó que se encontrara un nicho casi de culto en América y Europa, aún cuando el modo de juego de cazar monstruos por misiones en mapas segmentados tenia una curva de aprendizaje compleja.

Monster Hunter: World es una celebración de lo mejor de la saga, mejorando sus mecánicas establecidas y facilitando la entrada a jugadores que nunca tomaron una espada de casi dos metros de largo y golpearon a un dragón en la cabeza con ella.

Si sangra, podemos matarlo

El principal atractivo siempre será la posibilidad de cazar diferentes criaturas y las diversas maneras de hacerlo con cualquiera de las 14 armas diferentes, permitiendo a cada una adaptarse a un modo de combate diferente, sim importar si es a golpes débiles y rápidos con las dobles espadas, o con golpes lentos y fuertes con la Switch-Axe. Aunque esto siempre ha estado presente en las entregas previas, ahora es más sencillo cambiar de estilo con constantes tutoriales o recordatorios de las secuencias de combos disponibles.

Nunca se siente intrusivo ni mucho menos le quita a la experiencia, simplemente esta ahí, como un recordatorio de lo que puede hacer cada arma. El núcleo principal del juego de esquivar y atacar para derribar al monstruo a cazar continúa siendo tan, y a veces más, satisfactorio como en títulos anteriores.

Previamente los mapas estaban segmentados por secciones independientes una de la otra, escondiendo tiempos de carga al cambiar de una área a otra; ahora, la isla que conforma este nuevo mundo se encuentra dividida en cinco mapas diferentes, cada una con áreas marcadas pero sin ninguna división. Esto hace que en verdad se sienta como un mundo abierto y viviente, donde pasar de áreas rocosas a un pequeño segmento de bosque asemeja a un ecosistema funcional, donde cada uno de los monstruos domina sobre el otro en una cadena alimenticia orgánica.

Gracias a esto, es posible estar cazando un monstruo menor solo para ser interrumpido por otro de mayor tamaño al herir, o inclusive matar al primero; esto en lo particular se siente más natural, ya que en lugar de que uno aparezca completamente al azar, casi siempre hay tres viviendo en el mismo mapa, pero en distinto hábitat. No olvidaré cómo en mis primeros intentos de cazar un Pukei-Pukei, de la nada llegó un Rathian a herirlo, pero también a matarme, lo que me hizo ser más precavido al momento de pelear y buscar rutas alternas.

El cambio más significativo es la adición de las luciérnagas de rastreo, que al encontrar pisadas o restos de los monstruos en cada uno de los mapas permite seguirlo hacia su hábitat, haciendo que en verdad se sienta como un cazador rastreando a su presa. Esto elimina la necesidad de tener que pintarlos para saber su locación en el mapa, y aunque a algunos sientan que esto facilita mucho las cosas, ahorra considerablemente el tiempo entre encontrar y cazar.

No contento con esto, ahora pueden entrarse a expediciones en los diferentes mapas y solicitar misiones directamente desde la base, salvando muchos tiempos de carga de salir de una misión y regresar a la ciudad principal.

Aunque algunos monstruos comparten movimientos y ataques, no se sienten como el mismo solo con una skin diferente, pues la inteligencia artificial de cada uno les permite comportarse de maneras totalmente diferentes. Mientras la Rathian es más reservada para atacar, el Rathalos es mucho más agresivo y cuando puede, ataca a otros monstruos menores para recuperar energía.

Una migración mortal

La mayoría de los Monster Hunter han tenido una historia olvidable, funcionando solo para pasar de una misión a otra, y aunque aquí no es la excepción, sí se siente cierto grado de “urgencia” para seguir la trama principal. El cazador en turno es parte de la quinta expedición al nuevo mundo, una isla repleta de monstruos conocidos y nunca antes vistos guiados por la migración de Zora Magdalos, un Elder Dragon, y siguiendo sus pasos hasta cazarlo y encontrar el misterio de esta repentina conducta.

Por primera vez en la serie la gran mayoría de diálogos y cinemas cuentan con actores de voz, dándoles personalidades a cada uno de ellos, fomentando de paso el sentimiento de no ser sólo “otros cazadores más”, sino un equipo de investigación buscando encontrar sentido ante estos cambios inesperados. Funciona mucho mejor, ya que en lugar de recordar rostros genéricos de personajes que gruñen de la nada, es sencillo ubicar a cada uno de los cazadores secundarios por su comportamiento y actitud.

Aunque todas las áreas del mapa se encuentran ligadas a la progresión, esto dificulta la adquisición de nuevos materiales para armaduras y armas, ya que las misiones de la historia principal no pueden ser repetidas y es más complicado poder farmear partes de monstruos. Aún cuando hay misiones opcionales y la adición de otras nuevas llamadas “investigaciones”, mejorar el equipamiento se siente más lento al depender de modos nuevos para hacerlo.

Por lo menos esto hace que la historia avance mucho más rápido y se abra la mayoría del mapa en las primeras 10 horas de juego, siendo el tiempo perfecto para acostumbrarse a las mecánicas de juego y abrir la segunda parte de las misiones de alto rango, cuando el verdadero juego comienza al presentarnos monstruos más agresivos y con mayor resiliencia al daño. Aunque para llegar a ello, se tienen que hacer repetidas misiones opcionales o expediciones a los mapas para generar más recursos.

Mínimo, esto permite tener suficientes para hacer armaduras y armas de alto rango antes de que las misiones con monstruos nuevos se abran. Es un adecuado balance entre la progresión del jugador y la historia, pero que para algunos veteranos pueden sentirse atados a no poder hacer el equipamiento que quieran.

Los rugidos son música para los oídos

Como en todos los Monster Hunter el apartado sonoro pasa a segundo plano, apareciendo únicamente cuando uno de los monstruos hace presencia, anunciado que la paz y la tranquilidad del mundo ha dado paso al caos y destrucción de cualquiera de estas criaturas. Antes, una misma tonada era la utilizada generalmente para todas, pero en World parece que cada una cuenta con la suya propia, haciéndolas únicas por cuenta propia.

La parte más importante de todo el apartado sonoro son los gruñidos, rugidos y jadeos de cada uno de los monstruos, los cuales terminan siendo importantes en la cacería al cambiar la conducta de cada uno de ellos; los sonidos propios de cada uno cambian, ya sea que se encuentra herido y cercano a la muerte, o bien, anuncia un ataque diferente. Podría parecer mínimo, pero en Monster Hunter a veces un poco de silencio es más relevante que un soundtrack completo.

Esto, junto con las mejoras gráficas de la octava generación de consolas, permite una experiencia mucho más inmersiva que las ediciones portátiles anteriores, ya que cada monstruo no parece un conjunto de polígonos con cierta piel virtual, sino un verdadero animal, viviendo en un ecosistema hostil dependiendo de una cadena alimenticia natural donde el más grande se come al más pequeño.

Especialmente ayuda a que el daño que se hace a cada monstruo se vea y siente más real que en entregas pasadas; es posible darle un sablazo en la cara a un Rathalos, ver cómo escamas caen del golpe y un surge un verdadero deterioro en la cara del mismo. Apoya aún más que por primera vez el daño realizado a cada criatura es completamente visible a través de un número, dato que se mantenía oculto en sus predecesores, facilitando que cazadores nuevos sepan dónde golpear para causar el mayor daño posible.

La cacería nunca termina

Al culminar la historia principal la cacería aún no acaba, siendo en realidad el comienzo de una totalmente nueva y más difícil en el alto rango, donde la ayuda en línea es más necesaria, siendo gracias a la conectividad de las consolas caseras mucho más sencillo pedir apoyo a alguien y que entre a brindar apoyo para derribar a un Nergigante. Es tan sencillo como pedir auxilio con una bengala de S.O.S o crear una sesión en línea para permitir el acceso a desconocidos o amigos, ideal para salir de cacería.

Monster Hunter: World es la evolución perfecta a la fórmula ya conocida de la saga, toma los mejores elementos de sus predecesores y los une en un perfecto paquete que apela tanto a veteranos como a cazadores totalmente nuevos, nunca sin crear una separación entre ellos. Los viejos encontrarán un sistema más amigable y sencillo, sin perder mecánicas más complejas adquiridas por la experiencia, mientras que los primerizos conseguirán entrar paso a paso hasta poder derribar su primer Rathalos y sentir cómo toda la experiencia adquirida en el trayecto valió la pena.

Éste es el mejor Monster Hunter hasta la fecha, trayendo de vuelta a varios monstruos de otros títulos y creando otros totalmente nuevos por descubrir. No importa si es el primer título de la franquicia que juegan o siguen religiosamente cada entrega nueva, éste refina la fórmula y elimina errores previos, y aunque crea algunos nuevos, es muy sencillo pasarlos por alto para disfrutar cada una de las cacerías individuales.

Título: Monster Hunter: World

Desarrolla: CAPCOM

Publisher: CAPCOM

Género: Acción

Plataformas: PlayStation 4, Xbox One y PC,

Estreno: 26 de enero de 2018, Tercer Cuarto de 2018 para PC

Comentarios

kojy

kojy

Psicologo treintañero con TDAH, gusto por los RPG y repulsión a los MMO. Adicto al Ramen y esportologo (?) de cabecera para Dota. De niño instale el Atari de mi papá para jugar Fantasia