Reseña: Gigabyte RX 550 Gaming OC 2G Reseña: Gigabyte RX 550 Gaming OC 2G
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Excelente opción para quien quiere gráficos para eSports de forma económica.

Hoy día hay dos perfiles de pc gamers: uno, enfocado principalmente en el mejor rendimiento que sus componentes puedan ofrecerle para poder jugar los más nuevos lanzamientos con una calidad visual épica; otro, enfocado en eficiencia de su equipo, para poder invertir lo menos posible en los juegos que forman parte del ecosistema actual de eSports.

La Radeon RX 550 Gaming OC 2G de Gigabyte pretende cubrir esta última necesidad para aquellos jugadores que no necesitan lo máximo en calidad visual y tienen suficiente con correr sus juegos favoritos a una calidad decente sin tener que recurrir al fondo de ahorro universitario. Con esta tarjeta, podrás jugar juegos como CS:GO, DOTA2, League of Legends e incluso Overwatch sin tanto problema, pero para juegos más exigentes quizás quieras buscar otras alternativas.

Esta tarjeta contiene solo 8 procesadores de cómputo y 512 procesadores de flujo que no son tan impresionantes (especialmente si comparas esta tarjeta con otras mayores de la familia RX 500) pero para eSports y juegos de un par de años atrás son más que suficientes. Tiene una velocidad de reloj de 1100 MHz con solo 2 GB de RAM GDDR5 en un bus de 128 bits. Hay un modelo de la misma tarjeta de 4GB de RAM pero los demás números se mantienen igual. En el lado positivo de esta configuración es que no necesita una conexión de energía adicional, lo cual podría evitar que necesites actualizar tu fuente de poder haciendo la inversión más alta, como sucede con tarjetas más potentes.

La Radeon RX 550 de Gigabyte está configurada con la tecnología FreeSync para una experiencia de juego más suave, con la cual podrás sincronizar tu tarjeta con tu monitor para evitar desperdicio de recursos. Además, ofrece también otras tecnologías modernas como los protocolos HDMI 2.0b y DisplayPort 1.4 para manejar resoluciones 4K y HDR y procesamiento del códec HEVC, lo cual la hace ideal para computadoras que serán usadas como centro de entretenimiento en la sala de tu casa.

Ya entrando en materia, en esta ocasión decidí probarla principalmente en el terreno para el que fue diseñada, utilizando juegos que son populares en los eSports (y relativamente demandantes en cuestiones gráficas) además de probar con dos juegos AAA que todavía son un estándar para hacer pruebas gráficas de equipos. Para finalizar, decidí por mera curiosidad probar dos títulos más que son jugados habitualmente por diversos gamers que no siempre tienen presupuesto para los últimos lanzamientos ni tampoco están en la onda eSport. En todos los casos se utilizó la máxima calidad gráfica posible y una resolución de 1920×1080

En el caso de Heroes of the Storm, DOTA 2 y Overwatch podemos ver que los resultados serán del agrado para quienes busquen una tarjeta para jugar en ligas profesionales. En estos tres casos, como se puede apreciar, puedes jugar muy a gusto los dos primeros con un excelente framerate, 59 y 93 en promedio, respectivamente, mientras que en el último tendrás unos cómodos 37 cuadros por segundo. No es el ideal para eSports pero la buena noticia es que podrás llegar a los 90 si bajas la calidad a high; ni siquiera tendrás que cambiar la resolución del juego.

En el caso de los dos juegos AAA que probé, Grand Theft Auto V y The Witcher 3, encontré sin sorpresas que a esta calidad, la tarjeta solamente es capaz de darte 36 y 21 cuadros en promedio, respectivamente. Al final del día la buena noticia, igual que con Overwatch, solo es cuestión de bajar los settings a medio para poder lograr mejorar notablemente los números, pero como decía al principio del artículo, esto es evidencia clara que la Radeon RX 550 no es tan recomendable para jugar lo último de lo último en juegos de PC.

Para finalizar y por no quedarme con la duda, probé dos juegos populares entre los habituales de Steam: Dirty Bomb y PlayerUnknown’s Battlegrounds. En el primer caso, fue muy grato ver que la RX 550 de Gigabyte mantuvo sin problemas más de 60 cuadros por segundo, promediando 75 de forma constante. En un polo opuesto, en PUGB vi todo lo contrario: la tarjeta difícilmente superó los 20 cuadros por segundo, lo cual me hace pensar (viendo los números de GTA V y Witcher 3) que los chicos en Bluehole no tienen interés en atender al mercado de los jugadores con equipos de gama media o baja, pues aunque el juego esté en beta, es evidentemente que quieren que compres una tarjeta mucho más potente.

Así, en resúmen, la tarjeta Radeon RX 550 Gaming OC 2G de Gigabyte es una muy buena y económica opción para quienes quieren actualizar su equipo con la idea de participar en ligas profesionales de eSports, para quienes no quisieran invertir mucho en una computadora para proyectar películas en la sala de su casa o simplemente si ya te urge una nueva y no quieres empeñar tus consolas para conseguir gráficos de altísima calidarks.

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Ricardo Fernández