Reseña: Doom (Nintendo Switch) Reseña: Doom (Nintendo Switch)
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Ir y volver al infierno jamas fue tan portátil

Doom es uno de tantos títulos con una complicada historia en las consolas de Nintendo, principalmente por su alto contenido de violencia que no iba con los estándares de la compañía en años previos. Ahora, después de 22 años, Bethesda e id Software consiguieron algo inaudito: una experiencia completa del título en una consola de Nintendo, sin censura alguna para el Switch.

Con las limitantes de la consola, las dudas sobre si esta podría o no correr el juego estuvieron presentes desde su anuncio, algunos inclusive clamándola como una versión inferior y cortada de la experiencia completa de PC y otras consolas. Pero a pesar de algunos sacrificios, Bethesda logró un port digno para esta consola portátil de Nintendo.

Al buen Doom Slayer, pocas palabras

Todo juego de Doom tiene elementos comunes: un personaje que no habla, galones de sangre y criaturas infernales para eliminar, y éste no es la excepción, ya que desde los primeros 10 minutos del juego se hace presente sin censura alguna y en todo su esplendor carmesí. En esta ocasión se agrega una historia sencilla y que, aunque es enteramente olvidable, sirve como base para que este nuevo Doom Slayer se ponga a desmembrar demonios.

En un centro de investigación en marte, científicos consiguieron abrir un portal al infierno para recolectar un nuevo tipo de energía y hacer expediciones para traer de vuelta demonios y artefactos para análisis. Gracias a que una científica hizo un pacto con uno de estos demonios, el complejo es invadido y todos los humanos fueron convertidos en demonios o matados por ellos.

A raíz de esto, los sobrevivientes hacen un ritual para revivir al Doom Slayer de una lápida, estableciendo desde el inicio su ausencia de interés por la trama general, dedicándose a una sola cosa: matar a todo lo que se le ponga enfrente de la manera más violenta posible.

Aunque la narrativa general es entregada a través de audios y fragmentos de información, son las reacciones del personaje lo que cuentan una mayor historia basada solamente en sus interacciones con el entorno. Puede que una pantalla le narre todo lo que sucedió antes de su llegada, pero a él no le interesa, golpea la pantalla y la arroja a un lado, tomando su arma lista para arrancarle la cabeza del cuello al primer demonio que ve cerca.

Este desinterés expresado de manera visual y sin ninguna palabra es lo que hace por completo al personaje y su lugar en la historia, dándole a entender al jugador que la narrativa es solamente de lo que se vale él Doom Slayer para seguir golpeando a las criaturas del infierno con sus propios brazos. El simple hecho de esperar al siguiente punto para ver lo que haría él, me mantuvo interesado en seguir.

El infierno nunca tuvo oportunidad

El Switch tiene la facultad de ser portátil y logra brindar una experiencia de consola en cualquier momento, y con este título no es la excepción, ya que no importa si se juega en modo consola o tableta, la experiencia es exactamente la misma. Las transiciones entre lugares, el control del personaje y los disparos no tienen diferencia alguna, Doom se siente natural en cualquier modo.

Aunque no todo es perfecto, pues el control del Switch parece no ser el adecuado, ya que de manera muy seguida me encontré cambiando la sensibilidad para facilitar mi puntería, pues en ocasiones se sentía lenta y poco natural, dificultándome apuntar a ciertos enemigos, principalmente los más delgados. Por lo menos aquí no se depende, como en otros juegos de primera persona, en esconderse detrás de cajas para apuntar con precisión a los enemigos; se necesita estar cerca de los enemigos para dispararles en la cara.

En algunas ocasiones hay enemigos que están a distancias más largas, donde se me dificultaba apuntar aún más, pero por lo menos la mayoría de las armas tienen un impacto amplio. Una vez acostumbrado a todo esto, me fue sencillo posicionarme de diferentes maneras para obtener óptimos resultados, lo que me hace pensar que el mejor control para Doom es el Pro controller que por desgracia no tengo, pero me acostumbré a jugarlo en modo Tablet, con los joy-con a un lado y con el dock de los mismos en modo pantalla.

Simplemente es algo a lo que hay que acostumbrarse; bien puede ser que solo sea yo el que no se acomoda, y alguien más puede encontrarse inmediatamente con los controles sin cambiar la configuración.

Algunos de los niveles dependen mucho de seguir ciertos objetivos, y aunque a veces me perdí, no se sintió tedioso, ya que casi siempre había una horda de enemigos listos para masacrar con alguna de las diferentes armas, o desmembrándolos con un ataque cuerpo a cuerpo. Esta mecánica es particularmente interesante, ya que recompensa al jugador al darle balas y salud, por lo que estar hasta el frente de los enemigos, disparándoles y golpeándolos para obtener más municiones y regeneración es primordial, pues aquí no hay regeneración automática, se utilizan health packs, una reliquia de los FPS de antaño.

Por más que esta última mecánica esté olvidada en muchos títulos actuales, aquí funciona magistralmente, pues está integrado al mismo sistema de combate que premia la agresividad y castiga ligeramente la pasividad. No es raro intentar esconderse en una cueva solo para ver que varios demonios consiguieron colarse a ella.

Tan feo y satisfactorio como golpear a Satanás en la entrepierna

No todo es miel sobre hojuelas, o en este caso, vísceras sobre puños, ya que gráficamente el juego tuvo que perder calidad para garantizar su portabilidad en el Switch, pues la diferencia gráfica entre las versiones previas de PC y consola es notoria.  En modo tableta es difícil notarlo, pero en modo consola se evidencia con algunos personajes viéndose acartonados o la poca calidad en las texturas de los demonios y el entorno.

Por lo menos se garantiza la estabilidad, ya que en muy pocos momentos noté alguna pérdida de velocidad, salvo en dos ocasiones cuando había una enorme cantidad de enemigos en pantalla cuyos ataques causaban explosiones y destellos de luz. Después de esto, no me encontré con alguna falla de calidad al jugar, y si lo fue, no lo llegué a percibir.

Silencioso como una tumba, ruidoso como demonio a medio morir

La mayor parte del tiempo solo hay una ligera tonada de fondo que permite escuchar los gruñidos o pasos de los demonios, es en los combates cuando el departamento de audio se lució con guitarras distorsionadas y baterías pesadas acrecentando la experiencia. Simplemente no es lo mismo disparar escopetas y lanza cohetes con una tonada metalera de fondo; pone al jugador en la mentalidad adecuada para arrancarle los cuernos a los demonios y clavárselos en el cuello.

La variedad de estos también es de notarse, ya que cada uno se necesita de una manera diferente para combatir, y cuando se combinan, se crean batallas campales lo bastante difíciles para mantener el interés desde el inicio hasta el final de ellas, y más con cualquiera de las armas disponibles en una cómoda rueda que facilitan el acceso a ellas en medio del combate. No es raro estar utilizando la escopeta contra un grupo de enemigos, solo para presionar un botón, girar, y utilizar un rifle de plasma contra un enemigo de gran tamaño.

Todo esto, acompañado de dicha tonada pesada, que promueve jugadas brutales y pone en sintonía con las necesidades del Doom Slayer de eliminar a cuanto demonio se le ponga enfrente.

Del infierno, de vuelta y de regreso nuevamente

El título se presta a jugarlo en repetidas ocasiones, no solo por los diferentes niveles de dificultad que tiene que incrementan el reto, sino por la amplia cantidad de lugares escondidos regados en los niveles que desbloquean secretos o armas antes de ser obtenidas de manera natural dentro de la campaña.

No sería raro, además, querer repetir un nivel varias veces, ya sea porque los enemigos en él sean entretenidos de matar , o porque el único objetivo a completar era salir del infierno matando a cuanto demonio se pusiera enfrente.

Doom es un excelente título para la librería del Switch, llevando uno de los mejores juegos del 2016 a una consola de Nintendo y mejor aún una portátil que permite tener una experiencia de juego igual a la de consola, con algunas limitantes. Aunque el esquema de control requiere algo de tiempo para adaptarse, puede que unos no tengan problema alguno para agarrarlo y acomodarse de primera instancia con él.

Con casi doce horas de juego en la campaña principal, armas creativas con mejoras intercambiables durante el juego, enemigos entretenidos de eliminar y una portabilidad única, hacen a este juego uno de los mejores ports en una consola de Nintendo. Un chiste recurrente en internet es la facilidad de algún aparato para correr él Doom original de MS-DOS, por lo que tal vez su escusado no pueda correrlo, pero si pueden llevarse este título al baño en cualquier momento para tener la experiencia completa.

Título: DOOM

Desarrolla: id Software

Publisher: Bethesda

Género: First Person Shooter

Plataformas: Switch, Xbox One, PC, PS4

Estreno: 10 de noviembre 2017

Todas las imágenes fueron tomadas del Switch, dentro del juego

Comentarios

kojy

kojy

Psicologo treintañero con TDAH, gusto por los RPG y repulsión a los MMO. Adicto al Ramen y esportologo (?) de cabecera para Dota.
De niño instale el Atari de mi papá para jugar Fantasia