Reseña: Destiny 2 para PC Reseña: Destiny 2 para PC
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La leyenda se hace presente en el terreno del ratón y teclado.

Muchos quienes me conocen saben que tengo cierta afición por los juegos donde impera la idea de buscar y completar colecciones; mejor aun cuando las implementan en un FPS. De ahí que la saga de Borderlands es de las que más tiempo ha consumido en mi vida, junto a Diablo y World of Warcraft. Por otro lado, al ser un pc gamer por tradición, en realidad nunca tuve la oportunidad de poder probar uno de los más interesantes fenómenos del mundo de las consolas hace un poco más de tres años cuando Destiny llegó de forma exclusiva al PlayStation 3. Pero hoy, las cosas han cambiado.

Por medio de una alianza sorprendente entre Bungie, Activision Blizzard y Microsoft Game Studios llega a la pc el sumamente esperado Destiny 2 para retar a los desarrolladores de Halo: Combat Evolved en los complicados terrenos de los jugadores de shooters más exigentes del mercado. ¿Destiny 2 cumplirá las expectativas de una leyenda que los gamers de ratón y teclado solamente vimos pasar, sin realmente conocerla?

Por el resto de esta reseña consideraré que, como yo, no has jugado nunca Destiny y por primera vez intentarás entrar en este fenómeno. Evitaré referencias del primer juego y más aun, no haré comparaciones pues para nosotros, nunca hubo una primera parte.

Como ya debes suponer, Destiny 2 es un shooter en primera persona el cual prácticamente se juega de forma exclusiva en línea para que puedas jugar con tus amigos o desconocidos, además de incluir mecánicas de looting aleatorio, lo cual lo vuelve más del estilo de The Division o Borderlands conocidos como First Person Looters. Puedes jugar las misiones de un solo jugador pero en realidad el fuerte de su contenido se encuentra en el multiplayer donde el mejor loot llega luego de una buena cantidad de intentos para buscarlos.

Así, podemos separar al juego en tres partes que son, en concepto, mutuamente excluyentes: el contenido de campaña, el mid-game o grind, para después llegar al end-game, la parte “interesante” del juego. Durante la primera, podrás subir de nivel hasta el 20 y la cual sirve de presentación y tutorial del juego, para después, durante el grind, dedicarte a explorar varios planetas a tu gusto mientras reúnes power level (algo así como el ilvl de WoW: el nivel de tu armamento) para lograr participar en el end-game donde se abren distintas posibilidades adecuadas para tu personaje, entre ellas los raids, los cuales puedes ver como dungeons especiales para 6 jugadores con una pelea única contra un boss al final.

La trama del juego es relativamente sencilla y, como decía antes, es una introducción larga a Destiny 2. Todo comienza en un ataque sorpresa a la Tierra de parte de la raza Cabal liderada por Ghaul, cuyo objetivo es tomar control del Traveller, un objeto esférico del tamaño de una ciudad que le brindó a la humanidad grandes avances tecnológicos. Tu trabajo es intentar detenerlos a lo largo de aproximadamente seis horas de misiones repartidas en La Tierra, Titán, Io y Nessus.

La campaña comienza intensamente, casi de la misma forma en que concluye, pero lamentablemente el camino es un poco más lento y sin tanta gracia, principalmente por los objetivos que debes cumplir: un poco insípidos por su falta de variedad y, en su mayoría, los enemigos encontrados en el camino se sienten algo genéricos. Hay buenos puntos a señalar aquí: la música y dirección de arte son espectaculares, como esperábamos.

En particular, me gustaría señalar la ambientación de las misiones de campaña en Titán, la luna de Saturno, que me dejó sorprendido por lo bien cuidada que está. Es impresionante sentirse intimidado por la forma en que las distintas estructuras creadas por la humanidad te hacen sentir tan pequeño. Y qué decir de ver a Saturno en el horizonte, simplemente de en sueño. Aparte, muchas de las escenas y secuencias de acción de la campaña son suficientemente emocionantes como para considerar que ésta no fue una completa pérdida de tiempo. Mucho se puede decir a favor de mejorar la historia pero eso será, quizás, hasta que haya futuras entregas de DLC.

Al terminar la campaña y comenzar el mid-game, o grind, el mundo comienza abrirse a tus pies y te embarcas en la búsqueda de gear para subir tu power level hasta que tengas el suficiente para comenzar la tercera. Durante el grind (cuyo apodo existe por el sentimiento que transmite de picar piedra) podrás participar en varios sidequests y eventos públicos con los cuales posiblemente te topes durante tu búsqueda de misiones de un solo jugador, siendo esto uno de los mejores puntos de Destiny 2: la integración tan orgánica que hay entre dichas actividades y tus misiones en solitario; realmente no sientes que exista alguna diferencia. Tanto así, que al principio no podía distinguir entre mi misión y el evento que estaba sucediendo en mi cara.

Una vez que logres llegar a un power level adecuado, como diría un amigo, comienzas a disfrutar el juego como se debe. La oportunidad de entrar a los raids de seis jugadores se abre a ti para explorar las peleas con mecánicas más interesantes del juego. Sin embargo, y a diferencia de otros MMO, los raids en Destiny 2 no ofrecen de forma exclusiva el mejor gear, sino que puedes coleccionar todo lo necesario sin siquiera pararte en uno, al menos al momento del lanzamiento. Posiblemente más adelante se abran nuevas oportunidades para subir el máximo posible de power level de forma que sea necesario visitar un raid en particular para obtener la pieza que hace falta en tu colección. Así, para bien o para mal, Destiny 2 se coloca como un juego un tanto menos hardcore y más abierto a jugadores casuales.

De hecho, algunos jugadores en consola que han podido disfrutarlo durante más tiempo han comenzado a quejarse en distintos foros públicos pues se han quedado sin actividades interesantes para realizar mucho tiempo antes de que llegue el primer DLC a sus manos. Adicionalmente una nueva filosofía de diseño de raids promueve tener mejores habilidades mecánicas y de coordinación de equipo (es decir, más difíciles) por lo que se vuelve menos interesante participar en ellos considerando que no hay recompensas reales por completar una tarea más complicada.

Ahora, cabe mencionar que, a pesar de no ofrecer alguna clase de loot significativamente mejor, los raids son una de las actividades en equipo más satisfactorias que hay. Las peleas son muy originales y suficientemente complejas como para que te entretengas un buen rato con tu equipo tratando de descifrar y ejecutar la mejor estrategia posible para terminarlo. Así pues, ya que lo hayas conseguido al menos una vez, no hay una razón aparente para volver a intentarlo, por lo que Destiny 2 corre un riesgo grande de segmentación de su población y aquellos que quieran (o necesiten) entrar a un raid probablemente encuentren más complicado conseguir un grupo que en terminar dicha instancia.

Otro de los aspectos más populares de la franquicia es el combate entre jugadores. Desbloqueada desde tus primeros niveles está la posibilidad de participar, de forma casual o competitiva, en los Crucibles de cuatro contra cuatro donde hay una rotación rutinaria de diferentes modos. Las diferencias de nivel son eliminadas por completo, pero siempre puedes traer tus armas que conseguiste en las demás actividades

En el modo más casual, quickplay, pelearás en escenarios de tipo team deathmatch, mapas de control o mapas de supremacía, el cual es ganado por el mejor de tres rondas y donde cada jugador deja un cristal llamado enegram cuando muere. Para anotar puntos, debes recoger el enegram y evidentemente el ganador es aquel que reúna la mayor cantidad de cristales. Este modo, si bien no es novedoso, es el más emocionante pues parte de tu estrategia debe consistir en saber cómo recoger los enegrams del enemigo: no basta con matar, sino que debes ir por el premio. Evidentemente, los escenarios están pensados para esto, lo cual podría ser algo incómodo para aquellos campers que gusten de estar escondidos todo el tiempo con su rifle, destapando cabezas.

El modo competitivo se divide en competencias al estilo Counter-Strike, donde unos atacan y otros defienden una posición para detonar una bomba, y un modo parecido a last man standing, donde cada equipo tiene un total de ocho vidas para los cuatro jugadores y cada bando debe administrar muy bien sus recursos (supers, armas, granadas y posicionamiento) para lograr la victoria. Como es de esperarse, la comunicación entre miembros es indispensable. Dicho todo esto, los fans de juegos más hardcore como Quake o Battlefield encontrarán una experiencia muy simplista y algo lenta en las peleas entre jugadores de Destiny 2, por lo que quizás quieran mantenerse alejados de este título.

Por otro lado, la experiencia de jugar con tus amigos en los strikes, raids y otros eventos públicos en Destiny 2 podría ser sumamente atractiva para aquellos jugadores que buscan pasar un rato divertido y mucho más casual en compañía, donde la intención principal es meramente conseguir loot y tener un dungeon con buen shooting y mecánicas entretenidas. Tristemente, y como ya se sabe, luego de un rato de repetir los mismos strikes y raids (de entre los cuales no hay mucho para elegir hasta el momento) a Destiny 2 se le acaba la gasolina y con ello, la novedad. Sabemos que Bungie está trabajando constantemente en más actividades para realizar y eventualmente vendrá (con su respectivo pago) nuevo contenido, pero para estándares de pc establecidos por juegos como World of Warcraft y Everquest, esto se percibe como una falta de creatividad por parte del equipo de diseño de Bungie.

En el lado técnico del juego, en esta versión de pc sabemos que Destiny 2 no tiene bloqueo de cuadros por segundo, por lo que mientras mejor equipo tengas mejor se verá. También, y como nos gusta a los pc gamers, hay una gran cantidad de opciones gráficas para modificar y personalizar tu experiencia: tipo de ventana, calidad de texturas y sombras, profundidad de visión, detalles ambientales, detalle de personajes a la distancia, sombreado en la vegetación, blur de movimiento, impulso del viento, HDR, aberración cromática y muchos otros clásicos están aquí. Se ve que Bungie hizo su tarea de qué es lo que debe tener un buen juego de pc en este sentido.

Ahora, créeme cuando te digo que vale la pena mucho tener un equipo moderno para jugarlo. Todos los escenarios están creados con una fina atención al detalle y el manejo de texturas e iluminación hacen a este juego uno de los más guapos actualmente en la PC. Si, hay otros juegos que se ven mucho mejor (siendo Assassin’s Creed Origins y Wolfenstein II: The New Colossus dos de ellos) pero es una realidad que ninguno se ejecuta tan finamente en una computadora como Destiny 2.

Casi todo el tiempo puedes ejecutarlo a 1080p a máxima calidad sin que tu medidor de fps caiga notablemente debajo de la marca feliz de los 60 cuadros, considerando que tengas un equipo de menos de un año de vigencia. Además, si tienes el equipo, recuerda que viene preparado para dar salida en resoluciones más altas, hasta 4k. La buena noticia para aquellos con equipos discretos es que Destiny 2 se ve muy bien y mantiene un muestreo fluido aun con equipos de algunos años atrás. Evidentemente deberás sacrificar resolución y calidad, pero no es un requisito contar con lo último de lo último en hardware para pc si quieres jugar el nuevo título de Bungie, cosa que en otros títulos de lanzamiento reciente es algo complicado de imaginar.

Acústicamente, puedo decir que muchos de los efectos de sonido son utilizados de forma sublime. Recomiendo un buen par de audífonos de alta calidad para poder disfrutar todos los detalles que llegan a estar presentes, desde el movimiento de una bandera o un poste por el viento, hasta la forma en que contundentemente explotan las granadas luego de lanzadas. No todo es miel sobre ojuelas, puesto que algunas armas no suenan convincentemente poderosas, particularmente los rifles de energía, pero eso es más un gusto personal de cómo creo que deben sonar y sentirse estas armas. En cambio, las cinéticas y de poder no solo se escuchan sino que se sienten muy, muy bien.

En resumen, Destiny 2 es un juego que disfrutarás mucho si eres fan de los shooters-looters de ciencia ficción siempre que consideres no jugarlo de forma intensa durante muchas semanas pues podrías caer en el aburrimiento. En el estado actual del juego, fácilmente podrías encontrarlo repetitivo y sin mucha gracia, así que quizás podrías esperar un poco para saber si Bungie planea algunas mejoras gratuitas para que entres en este mundo. Por otro lado, si eres resistente al grinding o a la repetición constante de tareas o no te importa que pase un largo tiempo antes de llegar la etapa final del juego, no deberías dejar pasar a Destiny 2 en tu pc pues podría ser que encuentres un juego que podrá darte un buen rato de entretenimiento. Al final, la decisión depende mucho de cuánto tiempo quieras y puedas dedicarle, al mismo tiempo que tener amigos con quién jugar te dará una experiencia mucho más divertida que jugar solamente por tu cuenta.

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Ricardo Fernández