Jedi Week: Llegué 40 años tarde a Star Wars Jedi Week: Llegué 40 años tarde a Star Wars
Share the post "Jedi Week: Llegué 40 años tarde a Star Wars" FacebookGoogle+TwitterEmail Me subí 40 años tarde a la nave del mame de... Jedi Week: Llegué 40 años tarde a Star Wars

Me subí 40 años tarde a la nave del mame de Star Wars y ahora no me quiero bajar.

Antes de que empiecen a leer, les voy a explicar algo. Esta nota es en sí un relato personal de cómo fue que llegué a ser fan del universo de Star Wars, y se me ocurrió que estaría divertido usar un soundtrack; así que cada que encuentren un vídeo significa que es el audio correspondiente a los párrafos siguientes y cambiará al momento que encuentren un vídeo nuevo. Les dejo a continuación el primero.

Ahora que ya estamos ambientados.  Comencemos.

A decir verdad no recuerdo el momento exacto en que escuché por primera vez el nombre Star Wars, pero de una u otra manera siempre había estado en mi vida; ya saben, había imágenes de las películas en las loncheras y cuadernos de los otros niños de la escuela, también en playeras, pósters, etcétera; sin embargo, a pesar de que no había lugar para estar a salvo de estas apariciones, nunca pregunté, ni hice un esfuerzo por indagar más allá de lo que había detrás de estos artículos y los muchos más que desfilaron frente a mis ojos a lo largo de los años siguientes.

“sí, yo creía que se decía Dark Vader…”

Cuando llegué a la adolescencia, hace un par de (muchos) años, mientras cursaba la secundaria, me hice amiga de una de las chicas “frikis” de la escuela; a esa edad ella ya había palomeado una enorme cantidad de animes, mangas, coreografías de canciones japonesas, y desde luego películas de ciencia ficción de su lista de pendientes, no obsante, a pesar de que me convertí en su padawan de la ñoñez, Star Wars, no se hizo presente en esa etapa de mi vida, aunque sí lo hicieron los pequeños “spoilers” de cultura popular como el -Yo soy tu padre- y de hecho fue en aquellos tiempos que aprendí que el tipo vestido de negro se llamaba “Dark Vader”, sí, yo creía que se decía Dark y no Darth, porque pues en primer lugar estaba en secundaria y segundo, no sabía absolutamente nada de inglés, pero en sí ese fue el primer personaje de la saga del cual supe el nombre.

Los años pasaron y con ellos el estreno de varios más de los episodios de las guerras galácticas. Y ¿dónde estaba yo? supongo que debajo de una piedra, o algo por el estilo, porque para ser honesta, nunca me enteré de que alguna de esas entregas estuviese en cartelera, tampoco llegué a toparme con alguno de los títulos entre los canales de T.V. mientras buscaba algo para ver. En resumidas cuentas yo viví completamente al margen de la historia y las noticias referentes al tema durante gran parte de mi vida.

No fue sino hasta la universidad que empecé a juntarme con personas del tipo que podrían clasificarse como “Ñoñas”, de hecho me hice novia de uno de ellos y bueno, esa fue la primera vez que alguien me sugirió ver las películas. Los trailers del Episodio VII ya se habían hecho presentes y obviamente un gran porcentaje de los estudiantes de mi especialidad estaban increíblemente emocionados por el hecho de que venía en camino una nueva película. Así que como pueden notar, a esas alturas yo ya era un poco más consiente de este universo y la enorme cantidad de personas que pertenecen al fandom.

Mentiría si les digo que sé, o siquiera tengo una idea de cuantas veces me invitaron a “maratones” de  cine donde todo lo que veríamos a lo largo del día sería nada más y nada menos que Star Wars, desde luego muchos en mi situación habrían aceptado la invitación de inmediato, pero yo prefería vivir en la ignorancia, pues alegaba que me daba flojera el siquiera pensar en estar tantas horas frente a la misma pantalla viendo películas y realmente estaba convencida (no sé porque, si no sabía nada del tema) de que no me resultarían interesantes, así que mientras todos iban a casa de alguno de los compañeros a fortalecer su fuerza, si me permiten la redundancia, yo me iba a encerrar a mi cuarto para comer comida chatarra y hacer absolutamente nada productivo por mi cuenta durante el resto del día.

“Me había convertido en un escudo impenetrable, anti spoilers…”

Con forme el tiempo fue pasando, varios de mis amigos que antes habían compartido mi filosofía de que Star Wars lucía poco interesante, poco a poco fueron se fueron “al lado oscuro”, cediendo uno a uno a la presión social de saber qué onda con estas películas y el porqué todo mundo las idolatraba y claro, intentarón hacer lo mismo conmigo, pero de sobra está decir que no lo consiguieron. Incluso intentaron hacer uso del arma más poco honorable que existe en el mundo de la cultura geek: Arruinarte la experiencia contándote spoilers.

Como dicen por ahí “el que nada sabe, nada teme” y aplicó perfecto en mi situación, pues al no conocer el universo, ni sus personajes, cualquier cosa que mencionaran al respecto, para mí sonaba como si me estuvieran hablando en árabe, o algún idioma desconocido, sumen a eso que soy un TDAH kid y tiendo a no prestar atención y olvidar cosas con frecuencia, así que visto desde cualquier ángulo posible, yo tenía un superpoder. Me había convertido en un escudo impenetrable, anti spoilers y al ser conciente de mi poder, me juré a mi misma que NUNCA vería una sola de esas películas.

En 2016 conocí a la persona responsable de hacer que me tragara todas y cada una de las palabras que había repetido en mi cabeza y también en voz alta durante 20 años y todo gracias a Twitter; no les voy a contar mi historia de amor completa, pero necesitan saber que al momento del estreno de Rogue One, yo había empezado una relación con la persona más ñoña que he tenido el gusto de conocer hasta ahora y en una de nuestras primeras citas. Adivinen a dónde me invitó.

La sala estaba llena con personas de todas las edades, muchas de ellas usaban playeras temáticas, unos con palomitas, unos con su grupo de amigos, algunos otros solos y otros cuantos íbamos en pareja; en fin, todos diferentes, pero nunca olvidaré el momento en que inició la película, porque esa fue la primera vez que fui capaz de experimentar el nivel de emoción de un verdadero fan al empezar una película de Star Wars.

No puedo recordar si dije algo de inicio, pero estoy segura de que guardé mucho silencio durante toda la película. Yo estaba tan cautivada por lo que se estaba presentando ante mis ojos, que no tuve tiempo de siquiera intentar entablar conversación con mi acompañante; ambos nos dedicamos a observar y dejar que el universo nos absorbiera a través de los visores 3D y entonces de pronto… se acabó.

¿Alguna vez han empezado a leer un libro que con solo unas cuantas páginas los ha hecho tomar la decisión de querer seguir leyendo incansablemente hasta llegar al final? Esos eran mis sentimientos al salir de la sala de cine. No estaba completamente segura de haber entendido lo que acababa de ver, pero necesitaba más, así que obligué a este chico a mostrarme el universo cinematográfico de Star Wars.

“Me habían subido a la fuerza en la nave, 40 años tarde y ahora ya no me quería bajar.”

Vimos una película tras otra y cada vez me pesaba un poco más la culpa y el arrepentimiento por no haber visto antes esas joyas. Me habían subido a la fuerza en la nave, 39 años tarde y ahora ya no me quería bajar. Nunca es demasiado tarde para empezar. Pienso que Star Wars tiene algo que ofrecernos a todos; cada vez me queda más claro el porqué esta historia se ha vuelto cultura popular y ha logrado inspirar música, videojuegos y hasta una religión.

Star Wars ha logrado dar tema de conversación cuando eres el nuevo en una fiesta, ha unido parejas y creado amistades, todo por el poder de la fuerza. Así que si eres de los que como yo no se decidían a darle una oportunidad, te invito a pensar en todo lo que te estás perdiendo, solo por andar de único y original. No quiero decir que estas películas son para todos, por que seguramente habrá en el mundo un par de personas que no compartan el amor por la franquicia, pero pienso que esa decisión no debería tomarse sin antes haberle dado una oportunidad, para muestra estoy yo.

Gracias por llegar al final de la nota, ¿Seguiste la mecánica del soundtrack, te gustó? deja tu opinión en los comentarios o redes sociales junto a la historia de cómo te volviste fan de Star Wars y no te olvides de usar el #JediWeek.

Comentarios

Mildred

Ex bullied kid, amante de las buenas historias con finales épicos. La vida es eso que pasa mientras intento volverme menos manca.