Crítica: Batman Gotham by Gaslight
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Batman se enfrenta a Jack el Destripador en la época Victoriana.

Con la publicación de Batman: Gotham by Gaslight en 1989, DC Comics inició una serie conocida como Elseworlds, en la cual los héroes y villanos de la casa editorial se encontrarían en mundo y realidades que no necesariamente estarían dentro del canon en el que se desarrollan sus historias. Esta primera entrega, creada originalmente por Brian Augustyn y Mike Mignola, nos situaba en una Ciudad Gótica durante la época victoriana y en ella, el hombre murciélago debe enfrentarse a Jack el Destripador, un asesino serial que en el mundo real acechó los barrios londinenses a finales del Siglo XIX.

Esta adaptación es la 30va película animada que produce Warner Bros. y una vez más tenemos en la dirección a Sam Liu, responsable de otras producciones como la terrible adaptación de The Killing Joke, la genial Batman: Year One y la interesante Justice League: God and Monsters. En esta ocasión, Batman: Gotham by Gaslight resulta ser una película en extremo contrastante si la consideramos como una adaptación o como una película que únicamente tomó prestado el título y la idea de la obra original.

Como otras cintas animadas de DC Comics, su clasificación para adultos se reduce a un par de escenas donde aparece un líquido rojizo que aparenta ser sangre, violencia fuera de cuadro y un par de cadáveres, todo presentado de una forma en extremo simple y segura como para ser considerada “fuerte”. Del resto, el guión de Jim Krieg agrega a la historia original una increíble cantidad de individuos, motivaciones, nuevas escenas y diversos momentos de la historia que en más de una ocasión se sienten como excusa para forzar dentro de la trama a todos los personajes posibles en el universo de Batman.

Desafortunadamente, los verdaderos fanáticos del Caballero de la Noche descubrirán que esta película reduce el mito del Hombre Murciélago a un disfraz y a los nombres de sus personajes, puesto que quitando esto de la cinta tenemos una película animada de misterio bastante aceptable, pero que poco o nada tiene relevante con el universo de DC Comics, a diferencia de la obra original. La cinta reduce Batman a un rico excéntrico que se disfraza de murciélago y hasta ahí; con broncas y habrá un par de gadgets y prácticamente no hay ningún trabajo de detective, todo se reduce a peleas y para colmo, nuestro protagonista es malo en ellas.

Batman: Gotham by Gaslight no es una cinta mala necesariamente, como película de suspenso  es bastante aceptable y cuenta con un ritmo interesante que en la extensa galería de producciones animadas de DC es cada vez más difícil de encontrar. Sus personajes son buenos y algunos están bastante bien armados para el tipo de producción en el que participan. No se puede negar que el filme palidece ante la obra original en cuanto a desarrollo, adaptación y (sobre todo) dirección de arte pero, por si sola destaca como una de las de las mejores propuestas que ha entregado Warner hasta ahora.

Al igual que la novela gráfica en la cual se basa, esta película es un cuento aparte, que poco o nada tendrá de repercusión en el desarrollo del Universo Animado de DC Comics, pero esperemos que las críticas a su adaptación y la fuerte recepción que está recibiendo sean suficientes para que sus creadores tomen la decisión de contar una historia de los Elsewords que es, quizá, mucho más controversial y compleja como Superman: Red Son.

 

Título: Batman: Gotham by Gaslight

Director: Sam Liu

Guion: Jim Krieg

Reparto: Bruce Greenwood, Jennifer Carpenter, Anthony Head, Chris Cox y John DiMaggio

Género: Acción / Suspenso

Estreno: 6 de Febrero del 2018

Comentarios

José M. Saucedo

José M. Saucedo

Cinéfilo, Melómano, GAYmer. Creativo por Accidente, Psicólogo de Vocación, Marketing por Conveniencia. Cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad.