7 días de Navidad Gamer Style: Die Hard es la mejor película navideña 7 días de Navidad Gamer Style: Die Hard es la mejor película navideña
Share the post "7 días de Navidad Gamer Style: Die Hard es la mejor película navideña" FacebookGoogle+TwitterEmail Welcome to the party pal. Todas las... 7 días de Navidad Gamer Style: Die Hard es la mejor película navideña

Welcome to the party pal.

Todas las películas navideñas sin excepción tienen un tema recurrente: todo aparenta estar bien y en paz hasta que una desgracia acaba con toda la felicidad en el mundo, necesitando de un poco de espíritu navideño para que las cosas vuelvan a su orden normal y ocurra un milagro de Navidad. Siguiendo esta temática, Die Hard (o “Duro de Matar“, como gusten) adopta esta formula a la perfección, agregando disparos, explosiones y terroristas navideños, necesitando que John McClane sea quien se encargue de devolver la paz a la plaza Nakatomi a punta de pistola.

El 24 de diciembre de 1988 John McClane, policía de Nueva York, visitó a su esposa (de quien se encontraba separado) en su trabajo en la plaza Nakatomi, ubicada en el estado de California con la misión de hacer las pases e intentar retomar su relación, pues sus hijos estaban de por medio. Si uno no supiera absolutamente nada de la película, podría pensar que es cualquier otra cinta navideña de un esposo intentando recuperar el amor de su esposa, pero a los 20 minutos todo cambia cuando unos terroristas irrumpen la fiesta de navidad de la compañía.

McClane queda atrapado dentro del edificio, debiendo tomar el estandarte de héroe al ser la única esperanza restante tanto de los empleados como de su esposa, para salvar la navidad y que cada uno pueda regresar con sus respectivas familias.

Y es jodidamente genial

Aquí no hay renos voladores, una lista de niños buenos y malos o un elfo mágico intentando robar la navidad; Die Hard tiene a un policía que no sigue las reglas, una lista de terroristas a matar y un auto S.W.A.T. estallando en llamas a causa de unos misiles.

Ésta es una de tantas películas de acción de los 80, pero de las pocas que pasaron a la historia por ser buenas y memorables, en particular porque toda la acción se siente real; McClane no es más que un policía de vacaciones, superado en número y armas, haciendo que cada golpe recibido o gota de sangre derramada se sienta auténtica.

La tensión es real, ya que McClane se ve en la necesidad de esconderse y escabullirse dentro de la plaza Nakatomi para matar uno por uno a cada terrorista, valiéndose de sus años de entrenamiento e ingenio para burlar a Hans Gruber y sus secuaces. Como toda película navideña viene acompañada de un final feliz, solo que en esta ocasión está aderezada con explosiones en una azotea con un helicóptero disparando a diestra y siniestra.

No hay momentos aburridos o tediosos. Todos y cada uno de los segundos de la historia están plagados de suficiente acción para ponerle vello en pecho hasta al más lampiño y testosterona para embarazar a cualquier mujer a 3 kilómetros a la redonda. Si casualmente están preparando el pavo para la cena navideña mientras la ven, es probable encuentren otro más pequeño con barba y bigote en el horno.

Gracias a Die Hard Bruce Willis se alzó como un héroe de acción hecho y derecho, midiéndose codo a codo con auténticos pesos pesados como Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger y Kurt Russel, con la diferencia de que aquí se presentaba a un héroe real cuya lucha no era por fama, gloria o un sistema interno de reglas; su batalla era simple y sencillamente resultado de ser un policía que se hallaba en el lugar y momento equivocado.

Amistades nuevas se forman, familias se rencuentran y los falsos aliados se desenmascaran en esta historia que los mantendrá al filo de su asiento de inicio a fin durante sus dos horas de duración, aunque cabe señalar que se pasan muy rápido. Es casi un hecho que los dejará con ganas de ver la secuela, la cual por cierto también está ambientada en la víspera de navidad, y sin muchas pretensiones lleva por título ni más ni menos que Die Hard 2.

En lo personal, cuando me toca preparar algo para la cena de navidad, Die Hard es una de las tantas películas que pongo mientras cocino spaghetti verde, esperando a que Hans Gruber caiga lenta y gloriosamente a su muerte, anunciando así la llegada de la navidad.

No tienen que ir muy lejos para verla o pedirla por Amazon, ya que pueden rentarla en YouTube por meros $25 pesos mexicanos. Señor, señora, reúnan a los tíos, abuelos y sobrinos en la mesa, y gocen en familia de una de las mejores películas de acción de todos los tiempos, y la mejor historia de navidad jamás contada.

Comentarios

kojy

kojy

Psicologo treintañero con TDAH, gusto por los RPG y repulsión a los MMO. Adicto al Ramen y esportologo (?) de cabecera para Dota. De niño instale el Atari de mi papá para jugar Fantasia