Reseña: The Legend of Zelda Breath of the Wild Reseña: The Legend of Zelda Breath of the Wild
Felicidades Nintendo, lo lograste Los videojuegos han evolucionado a pasos tan gigantes como la tecnología misma. Hace 30 años no teníamos idea de lo... Reseña: The Legend of Zelda Breath of the Wild

Breath of the Wild

Felicidades Nintendo, lo lograste

Los videojuegos han evolucionado a pasos tan gigantes como la tecnología misma. Hace 30 años no teníamos idea de lo que podríamos llegar a tener hoy en día, con cosas como el VR, el 4K o efectos especiales tan realistas en las películas que nos hicieran dudar de nuestra propia realidad. Pero hay algo que ha prevalecido y que ha marcado toda la industria de los videojuegos y es el entretenimiento. Y el mismo entretenimiento es el que ha dado origen al arte dentro de la misma semiótica que es el poder contar historias y narrarlas, partiendo de una imagen en movimiento a crear sentimientos y transmitirlos. Y de los juegos pioneros en todo esto tenemos aThe Legend of Zelda.

Hay un antes y después de The Legend of Zelda, al igual que lo hubo tras Ocarina of Time. Cada que un título de esta saga llega a escena, el público y la industria están al pendientes de lo que traerá consigo, y es que Nintendo innova en cada secuela de tal modo que cada una se vuelve algo especial.

Breath of the Wild

Tras leer varias reviews estas semanas, Breath of The Wild es clasificado como “el juego perfecto” y es claro que aquí en la redacción de Gamer Style estábamos ansiosos por verificarlo y que mejor forma de hacerlo que enfocándonos en concluirlo en su totalidad y reseñarlo. La versión con la que se hizo la reseña fue la de Wii U, pero de igual forma, jugamos parte de él en Nintendo Switch para tener una perspectiva más amplia en cuanto a lo técnico. Pero entonces, vamos por partes.

No quiero entrar en grandes detalles sobre la historia, y no porque no deba realmente, sino porque me encantaría que ustedes tuvieran la oportunidad de vivir la narrativa que Breath of The Wild presenta.

Sin soltar spoilers, el juego transcurre en una época 100 años después de que Ganon tomará poder sobre la tierra, trayendo consigo un caos a Hyrule, hundiéndolo en la desgracia. Pero para bien y para mal, ese terror fue encerrado en el gran castillo evitando un Apocalipsis total, preparándose para la llegada del héroe que lo cambie todo. Quizá una de las preocupaciones que tuve en lo personal de inicio es el cómo se podría narrar una historia en un mundo abierto donde básicamente tu armas el relato.

Breath of the Wild

Nintendo encontró la forma de hacerlo bien y de manera correcta, no solo ofreciendo una semiótica digna y clásica de la saga, sino que agregando muchos otros factores nuevos, volviendo esta parte del juego algo cuyo inicio, desarrollo y desenlace transmite un concepto completo y a la vez enfocándose en el mismo gameplay y temática del título. Es como si juntáramos Majora’s Mask con Skyward Sword. Pero curiosamente, y con el peso que trae consigo una narrativa así, esta puede incluso pasar a segundo término, sin perder el valor merecido, si tomamos en cuenta la calidad de la jugabilidad.

Desde que se nos dijo que Breath of The Wild no era un juego lineal, sino un mundo abierto y lleno de opciones y posibilidades, muchos nos asustamos y a la vez quedamos en deuda con su desarrollo y desplazamiento. Pero no… este título es un clímax en los open world. Después de unas 50 horas jugándolo, el diseño del juego es inmenso y lleno de detalle como nunca vimos antes. Estamos en un Hyrule que se siente vivo, explorable, respirando y que me quiere muerto. 

Olvídense de absolutamente todo lo que hemos jugado en Zeldas anteriores, todo se ha ido. Desde el tutorial, los NPCs que te dicen qué y a dónde ir, y los calabozos con diseños definidos y tesoros específicos que solamente se pueden obtener en cierto orden. BotW te entrega un mundo a tus pies para que hagas con él lo que se te antoje y a la vez, el mismo mundo te va a responder de la forma que a él le convenga y a ti no.

Breath of the Wild

Sobrevivir es el punto clave del juego, cómo hacerlo depende de ti y de cómo uses todo a tu alrededor. Existen cuatro habilidades básicas que tienes que dominar y que desde las primeras horas te enseñan, no por tutoriales, sino exponiéndote directo a la acción para aprenderlas, dejar la primera zona del mapa y así comenzar la aventura real. Desde este punto ya se comenzarán a dar cuenta de la gran variedad de métodos que existen para superar los diversos obstáculos, y algo que en lo personal me gustó del juego, es el mismo reto intelectual que te plantea, pues básicamente cada ítem es necesario, pero quizás lo estas usando mal o a destiempo.

Y hablando de los items, también hay que olvidarse de la forma habitual de juntar objetos dentro de los calabozos y demás, aquí los tomaremos por la fuerza de algún modo. En BotW tomaremos las armas de los enemigos, que al ser golpeados las soltarán y podremos usarlas en su contra. Pero ojo, ya que estas tienen cierto “límite” y duración, lo que hace que se rompan y tengamos que buscar otra más. Este sistema de degrade al inicio es muy común en las primeras horas, pero conforme avances como en la historia, llegará el punto que nos topemos con armas que no se rompan (o por lo menos tan fácil) o incluso podremos ir grindeando nuestras favoritas. No podría decirles el total de armas o armaduras que hay a nuestro alcance, ya que son demasiadas, e incluso, pese a ya haber terminado el título, 50 horas después sigues encontrando algo nuevo e interesante. Incluso los escudos los podemos usar como tabla de snowboard, y nuestras ropas teñirlas de colores y crear un aspecto totalmente personalizado de nuestro “Link”.

Breath of the Wild

Y retomando un poco el tema de la supervivencia, en el título ya no nos enfocaremos en descubrir contenedores para expandir más nuestra salud y mantenerla, en cambio, usaremos comida con la cual no solo nos curaremos, si no que al cocinarla o mezclarla de cierta forma con otros ingredientes, se nos dará el bufeo en ciertas habilidades, tales como la resistencia al frío, al calor, más velocidad y demás. De esta forma, si vamos a enfrentar a un enemigo fuerte, sabemos qué cocinar antes. Similar a lo jugado recientemente en Final Fantasy XV pero con un enfoque muy Hyliano y sin las recetas, pues pese a que hay algunas presentes, también hay muchas que no, y tendremos que ingeniárnosla mezclando alimentos por nuestra cuenta para aprender los efectos de dichos platillos.

Breath of the Wild

Existen formas de expandir nuestros corazoncitos, pero ya no de la forma tradicional. Nuestra Stamina como nuestra salud le daremos el upgrade por medio de la gran variedad de shrines esparcidos en todo el mapa, donde el mismo juego fomentará nuestro nivel de exploración. Y claro que no son la única cosa para coleccionar en todo el juego, y no es un mundo nada pequeño como para quedarse estático sin nada que hacer.

Y hablando de jefes, aquí tenemos otro aspecto distinto a lo acostumbrado y es que la mayoría de los enemigos “grandes” se encuentran al aire libre. Casual. Puedes ir caminando por la gran pradera rumbo a Death Mountain y encontrar a un boss impresionante. Al vencer obtendremos algún item que nos sirva como arma o crafteo incluso para recetas, pero nada más. Y no es malo esto, al contrario. Incluso el jefe tendrá su propia barra de salud y el nombre aparecerá en gigante como tradicionalmente ha ocurrido en la saga, pero tenemos la opción de simplemente irnos o enfrentarlo. No son necesarios para el progreso de la historia principal.

Breath of the Wild

En general, el control de Breath of the Wild, tanto en Wii U como en Switch comienza siendo muy tedioso y lleva una curva de aprendizaje gradual al mismo tiempo que el juego progresa y nos va presentando más y más retos. No es malo esto, y de hecho hasta cierto punto es de buen ver el hecho de que cada botón disponible tenga una función in game.

A nivel técnico, lo más presente son las caídas de frames en momentos random, que pueden llegar a perjudicar algún combate. Quizá con el tiempo se pueda solucionar por medio de algún update, pero de entrada está ahí y alenta el ritmo. El mapa es inmenso y los loading times son nulos, salvo al entrar a edificios, shrines o templos. Las gráficas y el sonido están llenos de vida, y si de por sí el juego ya transmite emociones por medio de sus mecánicas, las animaciones en los rostros así como la implementación de un doblaje en los momentos claves del título y la música llena de orquesta, hacen que la simbiosis de elementos no decepcione ni un momento. Por cierto, el doblaje latino del juego está muy bien realizado, y pese a la localización con palabras como “Irule”, no pasa nada al final.

La inteligencia artificial del más mínimo enemigo es de notar, pues así como tú, ellos tampoco quieren morir, pero tampoco se van a dejar intimidar por “El Héroe”.

Breath of the Wild

Breath of The Wild, es el juego perfecto desde un modo de ver los títulos en la actualidad, pues presenta elementos de las mejores entregas actualmente y los mezcla, obteniendo resultados que ninguno se hubiese imaginado. La libertad del combate, así como el reto en la exploración y la posibilidad de llevar tú mismo un ritmo en la historia sin perder una narrativa clave hace que el juego resalte por mucho y lo vuelva una experiencia propia.

Su dificultad es muy buena, incluso después de 50 horas y repitiendo la batalla final, puedo seguir muriendo si no voy lo suficientemente bien preparado (o alimentado), además de que el juego sigue ofreciendo secretos que dudo mucho alguien haya logrado descubrir al 100%.

La música, el sonido e incluso las voces transmiten el sentimiento que solo un título de Nintendo puede ofrecer, pues pese a todo lo anterior, el juego brinda lo que otros juegos ya no, y es un entretenimiento amplio, duradero y en continua innovación interna que hace de Breath of The Wild, sin duda, el mejor The Legend of Zelda a la fecha, el mejor juego de Nintendo, y posiblemente la definición de un juego perfecto en la actualidad, pues es apto para todos, entregando retos para todos y transmitiendo un entorno audiovisual que quedará en la historia por mucho tiempo y del cual seguro se hablará más y más, pues no olvidemos que este es el principio de una nueva generación para Nintendo y que además, la inclusión de un Expansion pass, similar a lo que The Witcher ofreció en su tiempo, puede hacer aún más completo lo que BotW tiene para ofrecer. Felicidades Nintendo, lo lograste.

Título: The Legend of Zelda Breath of the Wild

Desarrolla: Nintendo EPD / Monolith Soft

Publisher: Nintendo

Género: Acción Aventura/ Mundo Abierto

Plataformas: Wii U/ Switch

Estreno: 3 de marzo 2017

 

EvanFokalot