Reseña: Maize

Maize

¿El maíz realmente puede ser gracioso?

En realidad, el maíz difícilmente podría ser gracioso per se. Nutritivo, útil para la industria, interesante genéticamente, pero ¿divertido? No lo creo. Sin embargo en Finish Line Games piensan distinto: si el maíz tuviera conciencia de sí mismo ¿sería aburrido como creemos? ¿qué planes tendrían? ¿Trabajarían junto a la humanidad o en su contra? Esto es justamente la premisa detrás de Maize, el segundo juego de este estudio indie con base en Toronto, Canadá.

Maize es un juego tipo point-and-click con perspectiva de primera persona donde, por una misteriosa razón, te encuentras en un campo gigantesco de maíz y lo único que puedes hacer al respecto es caminar en el sendero que tienes por delante. Tu misión, aparentemente, es explorar y entender cuál es el propósito de estar en dicha situación mientras procuras escapar de tu confinamiento resolviendo algunos puzzles y conociendo a quienes te pusieron en este lugar tan misterioso.

Este juego tiene todos los elementos básicos del género bien adaptados a una perspectiva de primera persona: debes buscar items para encontrar alguna forma de hacerlos interactuar con tu entorno o bien, combinarlos entre sí para crear nuevos items y así, poco a poco, ganar acceso a nuevas áreas. Tristemente, a diferencia de algunos otros juegos de este tipo, Maize no se caracteriza por ser particularmente retador al momento de plantearte algún misterio y esto podría decepcionar a algunos amantes del género pues luego de un rato uno se da cuenta que la mejor forma de avanzar es probar todas las combinaciones posibles y si todas fallan, regresar a explorar por aquel item que se nos escapó.

Lo cual encontrarás que no es difícil, pues los desarrolladores se esforzaron en hacer esta experiencia sencilla con elementos de intereface que facilitan la resolución de los puzzles: aquellos items con los que se puede interactuar sobresalen del resto del entorno con un borde blanco mientras que los elementos del entorno donde debe colocarse un item lo hacen con un borde azul. Esto hizo que durante mi sesión de juego nunca me sintiera perdido y sin idea de qué hacer y por esto quizás valdría la pena explorar otros títulos.

En el lado positivo esta decisión, habrá quienes se alegren de poder enfocarse en la historia del juego pues, luego de la narrativa, es donde más atención se puso en Maize. A momentos igualmente interesante y divertida, la historia tiene más de un punto sorprendente que se recibe con agrado. No quedan cabos sueltos y hay un buen sustento de la misma, lo cual hace que, al llegar a su conclusión, uno se sienta satisfecho de haber invertido algo más de 4 horas en disfrutarla.

Como apoyo a la misma, el reparto de personajes hace un muy buen trabajo en cooperar para poder complementarla. Sin ser realmente complejos, éstos se muestran como elementos necesarios para la realización de la misma y aunque no todos tienen presencia con un modelo 3D dentro del juego, su influencia es notoria en la narrativa del mismo, haciendo que Maize brille en términos de inmersión para el jugador. Quizás podríamos hablar que algunos necesitan una mejor actuación, pero sin duda son todos interesantes y cumplen bien su función dentro de la historia para darle forma definida.

Musicalmente hablando, vemos que en Maize se cumple con la necesidad de aportar una banda sonora a su buena narrativa aunque, como sucede en muchos casos donde las pistas del deben ser diseñadas para usarse en un loop infinito, luego de algunas repeticiones comenzarán a ser aburridas y sin mucho chiste. Para pronto, no es un soundtrack que se antoje buscar en plataformas de streaming de música para escucharlo mientras trabajas o estudias.

Y ya mencionados los aspectos técnicos del juego, la calidad visual del juego es muy buena. El uso de una paleta de colores muy brillante junto con muchos contrastes y un buen uso de la iluminación y texturización hacen que Maize sea un juego muy bonito y atractivo a la vista, mas no hay que engañarnos pues tiene varios defectos de por medio. Primeramente, los tiempos de carga son demasiado largos, llegando en algunas ocasiones a superar los dos minutos, para al final mostrar un mundo donde hay caídas de frames severas aun en equipos poderosos. Aunado a esto, la sorprendente falta de opciones gráficas para PC hacen que sea imposible ajustar la calidad visual para tratar de ganar un poco de estabilidad: créanme, desarrolladores, que siempre que hagan un juego para computadoras deben considerar poner solamente cuatro configuraciones pre establecidas.

En resumen, Maize es un buen juego point-and-click que hace muy bien su trabajo de ofrecer una buena historia sin elementos de gameplay que interfieran en la inmersión y la narrativa del mismo, mas para algunos jugadores quienes buscan más reto intelectual esto podría ser un pretexto para mirar a otros juegos. su duración, si bien es adecuada para contar una historia corta, podría ser extendida un poco más. Sin embargo se agradece que no la hayan extendido innecesariamente si no había más qué contar.

Gráficos8
Historia8.5
Gameplay7
Música6.5
7.5

Ricardo Fernández

Locutor y colaborador en Gamer Style. PC Gamer de corazón. Matemático financiero de formación. Programador web de profesión. Fanático del blues, el jazz y el rock. Bambú en crecimiento.