Reseña – Animales Nocturnos

ANIMALES NOCTURNOS

Un thriller crudo y brutal dirigido por Tom Ford y con la actuación de Amy Adams.

Amy Adams interpreta a Susan Morrow, una socialité en su segundo matrimonio con problemas de mujer rica y blanca (es decir, su problema es que no tiene problemas reales) quien después de divorciarse de Edward (Jake Gyllenhaal) de la manera más desalmada posible se encuentra en el limbo de los problemas, hasta que recibe un manuscrito de una novela de Edward quien después de tener un bloqueo de escritor y no tener algo sustancioso que escribir, acumula el dolor de su divorcio para terminar una historia titulada “Animales Nocturnos” que sirve como la segunda historia durante esta película.

Las historias ocurren en paralelo tratando de establecer una relación entre Susan y Tony Hastings, (el otro personaje interpretado por Jake Gyllenhaal) quien es el padre de familia con una esposa (Isla Fisher) e hija (Ellie Bamber) quienes van en un viaje de carretera familiar cuando una banda de muchachos los empuja a una serie de eventos crudos y desafortunados que nos recuerdan las historias de Iñárritu (Amores Perros).

La película encuentra varios problemas empezando en que una de las historias es mucho más interesante que la otra (adivina cual), pero estos cambios entre tramas sirven como una pequeña pausa ya que la problemática de Tony es mucho más cruda, pero es más fácil de relacionarte con un padre de familia que atraviesa uno de las peores tragedias que se puedan imaginar,  que con una socialité.

La película está basada en “Tony and Susan” una novela por Austin Wright donde estoy seguro que hay una mejor y más profunda explicación de las relaciones y complejidades de los personajes entre sí mismos y detallarán mejor algunos momentos que honestamente me dejaron con muchas preguntas como el final de la historia de Tony.

Mención especial a Michael Shannon quien interpreta al anti-héroe policía Bobby Andes y Aaron Taylor-Johnson quien interpreta al maniático Ray Marcus, los 5 personajes principales (Susan, Edward, Tony, Bobby y Ray) hacen un excelente trabajo transmitiendo las emociones correctas a la audiencia, claramente Aaron Taylor-Johnson ha crecido muchísimo actoralmente desde el aburrido soldado en Godzilla o Kick-Ass, para traer ahora a este personaje tan bien desarrollado en Criaturas Nocturnas.

La fotografía de la película también merece mención especial. En algunos momentos de ambas historias solo se necesita una imagen de los ambientes para poder sentir el aislamiento, la tristeza o el simple vacío que el director quiso traducir de un medio impreso a la pantalla grande.

Un gran problema con la película es que momentos muy importantes y personajes muy interesantes son introducidos solo para desaparecer sin mayor explicación, dejando al espectador con grandes preguntas que honestamente merecen una respuesta no solo para dejar todo aclarado y con un gran moño rojo, pero la ausencia repentina de estos personajes tienen consecuencias muy marcadas o muy sutiles al final de las historias.

La película es buena, pero pudo haber sido mejor especialmente en la historia de Tony es evidente que hay algo que el director omitió del libro y en la historia de Susan su final es bastante sutil pero efectivo, manteniendo la esencia de los personajes involucrados tanto Susan, Edward y el libro.

Título: Animales Nocturnos (Nocturnal Animals)

Director: Tom Ford

Guion: Tom Ford

Reparto: Amy Adams, Jake Gylenhall, Aaron Taylor-Johnson

Género: Drama

Estreno: 30 de diciembre 2016

Alejandro Castellanos

Colaborador en Gamer Style. Entusiasta de videojuegos y tecnología por gusto y profesión. Opiniones mías de mí.