Reseña: Headlander

RESEÑA HEADLANDER

Aterriza en este buen metroidvania totalmente hecho para los amantes del género.

Este juego fue reseñado en la nueva HP Omen 15-AX001LA

Con toda la vibra que puede entrar en un juego que intenta replicar estéticas retro con un gameplay innovador basado en un género que conocemos muy bien y nos gusta bastante, llega de la mano de Double Fine y Adult Swim Games un nuevo metroidvania que vale la pena probar: Headlander.

La novedad de Headlander es el personaje principal: una cabeza cuya habilidad primaria es la de separarse del cuerpo que controla para volar con sus propulsores incluidos, acoplarse en uno nuevo y cambiar su conjunto de habilidades y capacidades para poder seguir explorando el mundo. Una mecánica que va totalmente de acuerdo con el estilo de juego esperado en un metroidvania que sin duda es sumamente original.

Si bien no es la única manera de ganar más habilidades, si es la principal y la cual le da, evidentemente, el nombre al juego. Casi todos los demás personajes, NPC o enemigos, podrán “donarte” su cuerpo (una vez que les quites la cabeza) para poder ganar las habilidades más interesantes del juego, además de obtener más poder de daño y vida para sobrevivir los peligros que debes enfrentar durante el juego.

headlander-review-02

En el mapa encontrarás muchos “guardias” de seguridad de la estación espacial donde te encuentras luego de despertar y encontrarte en una nave que debes evacuar para ponerte a salvo. Estos guardias están convenientemente codificados con colores que felizmente coinciden con diversos colores de puertas.

Aquellos familiarizados con el género sentirán sus sentidos cosquillear: los accesos por las puertas están restringidos a trajes de cierto color. Es decir, las puertas rojas solo pueden ser abiertas te acercas a ellas sobre un cuerpo con traje rojo o mejor. Las naranjas ya quedan fuera del alcance del traje rojo y, como ya habrás adivinado, deberás buscar un traje naranja o superior para poder abrirla, siendo el orden creciente rojo, naranja, amarillo, verde, azul y por último, morado.

Claramente, el aterrizar sobre un cuerpo diferente no solo te da acceso a otras áreas del mapa sino que gracias a la codificación de colores podrás darte una idea del tipo de armas con las que puedes contar cuando veas guardias de algún color en particular. Claramente, las armas rojas (de los guardias rojos, obvio) son las más débiles. Luego les siguen las naranjas y así hacia arriba recorriendo los otros colores.

headlander-review-03

Esta mecánica es interesante pero al final del día un poco repetitiva y hasta cierto punto incómoda, pues aunque para progresar es muy claro qué debes buscar desde el principio, podría resultar algo molesto para algunas personas el regresar a una zona anterior para tener el color necesario para abrir una puerta para luego buscar alguna de otro color y más adelante repetir la dosis.

Además, el combate podría complicar las cosas considerablemente. Muchas veces es un factor que podría hacerte regresar e intentarlo más de una vez. Los enemigos tienen una gran habilidad para apuntar, la cual podrías aprender a emular luego de algunas horas de práctica, pero que de entrada podría entenderse algo injusta pues difícilmente un humano como nosotros podría desarrollar la habilidad con la que los enemigos te buscan y encuentran para dispararte.

Evidentemente, hay que utilizar la ventaja que tenemos sobre ellos y pensar cómo aproximarnos al combate: en vez de jugarle al cowboy, debemos buscar cobertura, apuntar finamente a la cabeza de los guardias y disparar rápidamente para hacerles mucho daño. Es claro que conseguir mejoras hará que todo sea más sencillo, pero eso no quita que la dificultad del juego se sienta artificialmente inflada con desventajas para el jugador.

headlander-review-04

Todo el juego se desarrolla con una estética muy bien lograda la cual está basada fuertemente en aquella de finales de los años 1970. Desde la elección de paleta de colores hasta el diseño de niveles están creados con este molde de diseño inconfundible que te hará sentirte en una película de ciencia ficción de aquella época.

Sin embargo debo señalar que, aunque está muy bien lograda, a mucha gente podría no gustarle la dirección de arte elegida, pues en más de una ocasión el exceso de efectos visuales podrían dificultar aun más el gameplay que ya de por sí es complicado. A veces demasiados rayos y centellas no son la mejor idea, aunque se vean muy bonitos.

headlander-review-05

Lo mismo pasa con la música: es totalmente inspirada en aquella de la ciencia ficción de aquella década. Con ritmos más bien lounge y con un uso fuerte de los sintetizadores clásicos de los setenta, se complementa muy bien la atmósfera necesaria para hacerte sentir en una película futurista diseñado hace cuarenta años.

De igual forma, la narrativa claramente se adapta al género y logra acercarse mucho al jugador sin romper la cuarta pared. Los NPC claramente viven en un eterno estado de dopaje con LSD que te hará preguntarte si alguna vez dejaron atrás la época hippie. El único punto malo acerca de todo esto es que la historia no es algo sorprendente y a ratos ni siquiera notablemente original: no es algo que no hayamos visto nunca y realmente habrá pocos motivos por los cuales sorprenderse

Headlander es un buen juego para los amantes del género metroidvania, con visuales y ambientación sumamente cuidados y bien logrados. Sin embargo, no lo recomendaría para quienes no son fans a morir de este tipo de juegos, pues su dificultad con los controles y el combate podrían hacerte preguntar más de una vez por qué quieres seguir avanzando en un juego que, salvo por su estética, podría no ser tan interesante como otros.

Headlander ya se encuentra disponible en Steam y en PlayStation 4.

Historia7
Gameplay8
Gráficos8.5
Sonido8
Rejugabilidad7.5
7.8

Ricardo Fernández

Locutor y colaborador en Gamer Style. PC Gamer de corazón. Matemático financiero de formación. Programador web de profesión. Fanático del blues, el jazz y el rock. Bambú en crecimiento.