Recordando cuando Ash fue el mejor, mejor que nadie más

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Porque todo mundo tiene presente sus malos momentos, pero no todos lo hacen.

Como se dice en México, es muy fácil hacer leña del árbol, o lo que es lo mismo, es de lo más sencillo criticar al derrotado, viendo todos sus defectos como si de una persona sin talento ni hablidad se tratara.

Justo esto ha pasado durante las últimas horas tras la derrota de Ash Ketchum. El jóven entrenador oriundo de Pueblo Paleta, quien una vez más se ha quedado en su viaje por convertirse en el mejor entrenador Pokémon del mundo.

Y es que luego de verlo conseguir medalla tras medalla mientras recorría la región Kanto junto Misty y Brock, para sólo quedarse en la ronda de los 16 mejores a causa de la desobediencia de Charizard, vaya que fue duro. Aún recuerdo haber sido testigo de ese momento luego de llegar de la escuela. Esa legendaria gran derrota fue la plática entre los niños del vecindario y por supuesto al día siguiente en la escuela. “Maldito Charizard”, era la frase más utilizada aquella oportunidad.

Varios años más tarde, ahí estábamos varios miles de miles -¿de millones?- de seguidores en todo el mundo siguiendo la transmisión de TV Tokyo. Todos al pie del cañon listos para apoyar con todo -como siempre- al hijo de Delia Ketchum. en una nueva Liga Pokémon. Sólo que ahora, con muchos más kilómetros recorridos, Pokémon atrapados y entrenados y desde luego más experiencia que en aquella primera ocasión.

Ahora, ya en la final, todo parecía cantado para que Ash ahora sí fuera el gran campeón. Pero otra vez, se quedó corto. Ketchum cayó de nueva cuenta.

El escenario fue otro, la instancia también, pero el resultado fue el misno. Aunque eso sí, ahora dolió más. Y dolió más porque, quienes vieron caer al jóven esa vez, llevan ya años y años esperando verlo concretar su sueño y ser realmente el mejor entrenador del mundo.

Algo así como los futboleros esperamos que la selección mexicana pueda ser la mejor en algún torneo. Una sensación muy parecida la verdad.

Pero justo como los mexicanos olvidan que México una vez pasó de octavos de final, que ya ha sido el mejor de su área en múltiples ocasiones, y que incluso ha ganado una copa confederaciones (donde sólo participa la “crema y nata” de todo el mundo), de igual forma los fans del anime de Pokémon parecen haber olvidado cuando Ash fue el mejor… Mejor que nadie más.

En la Liga Naranja.

Quizás los más jóvenes ni siquiera la recuerdan. Y es comprensible. Estamos acostumbrados a ver que las temporadas de la serie televisiva están basadas en las distintas generaciones de Pokémon; en los juegos pues.

Sin embargo, la Liga Naranja se salió de ese esquema aún no establecido en ese momento. Y aún no se había establecido porque, bueno, apenas existía la región Kanto en ese entonces y los pokémon de esa generación.

El formato tradicional de las ligas pokémon que conocemos es: conseguir las 8 medallas venciendo a los lideres de cada uno de esos gimnasios, todo para acceder a la Liga Pokémon donde participan los 32 mejores entrenadores en eliminación directa, hasta llegar a la final para coronar al mejor entrenador del mundo.

El formato de La Liga Naranja, la competición del Archipiélago Naranga, era un poco -o un mucho- diferente y más corto: obtener 4 medallas -de maneras un tanto suigéneris-, para ganar el derecho de enfrentar al campeón.

Y de hecho, era una liga tan especial, que las medallas no eran obtenidas venciendo a los pokémon del líder de gimnasio, sino concretando algún reto especial que probara la existencia de uan conexión emocional entre el entrenador y su pokémon, así como desde luego la habilidad de ambos.

Tras conseguir las medallas, el reto máximo para coronarse com compeón era derrotar al monarca actual, quien en ese entonces era Drake, cuyo pokémon más fuerte era Dragonite.

Y Ash, gracias en buena medida a Charizard y Pikachu logró lo impensable: convertirse en el mejor en una competición.

Reitero: sí, es una liga mucho más corta, con reglas distintas, y en donde de hecho vimos la primera batalla doble en la historia de la serie, pero de cualquier forma, fue la primera ocasión en la que Ash probó las mieles de la victoria y se demostró a sí mismo y al mundo entero que, desde entonces, tenía lo necesario para proclamarse como el mejor del mundo, mejor que nadie más.

Desde entonces Ash Ketchum ha tenido altibajos, más bajos que altos si nos vamos estrictamente a la frialdad de los números en competencias, pero sin duda ha aprendido mucho en el camino, y nos ha enseñado valores como la amistad y la perseverancia.

Ash no es un ganador, pero tampoco un perdedor. Es un competidor que nunca se rinde y demuestra tener una voluntad inquebrantable, lo que de hecho ya le hizo alguna vez convertirse en el mejor, y no hay que olvidarlo.

Final-Liga-Naranja

Rigo Dominguez

Licenciado en Comunicación. Gamer de toda la vida. Amo el pollo, el chocolate y crear sonrisas.