Reseña: I am Setsuna

RESEÑA I AM SETSUNA

Una historia que te hace recordar por qué amamos los videojuegos.

Aún recuerdo cuando por primera vez supimos de este juego. Lo primero que me llamó la atención fue la breve semiótica que una sola imagen, con nieve y un árbol podía traer a la mente. En general, los juegos están siendo consumidos por una marea de ideas re utilizadas hasta el cansancio. En muchos casos no es malo, pero pocos destacan y es ahí donde necesitas ese salto arriba de todo. El factor nostalgia también está retomando muchísimo estos días, unos abusando, otros solamente ubicándonos en épocas que nos vieron crecer y avanzar.

Quien nació en los 80s o 90s seguro se vio sumergido en una época dorada donde los RPGs se encargaron de narrar historias y traer inspiración a las futuras generaciones. Y si bien el género ha ido en declive, incluso en su mismo país de origen, I am Setsuna viene a recordarnos lo que de él aprendimos, cómo crecimos y quizá, hacia dónde vamos.

I Am Setsuna

Las gotas de nieve caen suavemente como cada nota pronunciada por el piano dentro del juego. Lo primero que pensé al iniciar fue aquel épico opening para Final Fantasy VI, con Terra en el Magitek y el midi simulando las notas del piano. I am Setsuna lleva un simbolismo hermoso en su sencillez, que fluye en los detalles y su narrativa. No obstante, y quizá el punto donde más falla el juego es en Endir, su protagonista, cuya historia es la narrada en el título, siendo él quien escorte a Setsuna a su perdición tras haber sido contratado para asesinarla. Los demás personajes brillan con un carisma propio, te encariñas y los sientes, sobretodo Setsuna, pero Endir siendo el principal, deja muchísimo que desear tirando la narrativa algo bajo.

Quizá, el protagonista fue ideado de esa forma para representar el mundo donde transcurre la historia, la cual en términos generales es triste. La misma Setsuna representa esto, pues a pesar de su pureza como personaje, su destino es ser sacrificada para salvar al mundo de los monstruos. Y así otros personajes, quienes resaltan por una dualidad en sus tramas. En lo personal, las escenas con Endir, un guerrero que lidia con los monstruos internos de su pasado y los reales me cautivaron por la profundidad con la que son narradas. De igual forma las de Aeterna, quien cuida con un amor a Setsuna, increíble.

I Am Setsuna

No obstante, lo que les platico es muy superficial, y no porque no se pueda indagar más de estos personajes, sino porque la historia es muy recta. Existen side quest, pero son muy escasas, además no añaden más a la historia. Quizá, y siendo muy duro, estamos a la expectativa de una trama tan profunda como Chrono Trigger, pues así se nos fue presentado el proyecto, no obstante está muy por debajo de aquel clásico dorado. La historia va de un punto A a un punto B, en su mayor parte resaltando el deber que tiene Setsuna. Quizá compensado por la calidad de los diálogos, que es muy buena aunque caen el dramatismo a veces, el juego se equilibra y pese a todo, va de un punto bajo a uno muy alto al concluir el juego, hablando a nivel historia.

Expandiendo un poco todo esto, y tocando el tema visual, el artwork del juego es hermoso. Pese a que siempre estaremos en un paraje con nieve, algunos lugares nos harán recordar a modo de guiños o referencias, esas misiones en los RPGs de los 90s. Cuevas como en Illusion of Gaia, los pueblos azotados por la nieve como en Final Fantasy VI, incluso ambientaciones ala Legend of Mana o Lunar.

I Am Setsuna

El gran problema aquí quizá es que no existe un mapa en el mundo abierto, así que esto obliga a los jugadores a perderse un poco, pero la constante repetición en los modelos sencillos, como árboles, rocas, edificios y demás objetos en reciclaje continuo provocan y dan a notar el “desperdicio” de environments y la falta de un level design integral. No me malentiendan tampoco, el juego luce hermoso, los dibujos en los diálogos y el minimalismo justo en lo que ocupa, da ese aire nostálgico, pero a nivel técnico, un juego con repeticiones continuas en sus assets indica un presupuesto bajo o falta de interés. La segunda claramente no fue, porque pese a todo, se nota amor en cada parte. Y más que complemento del trabajo audiovisual, la música, compuesta por Tomoki Miyoshi, pasa a ser parte del éxito que pueda tener I am Setsuna.

El combate en un inicio pareciera como si fuese sacado y pegado de Chrono Trigger (lo cual es buenísimo), por su Active Time Battle e incluso las skills comparten el nombre como “tech”. Pero la sencillez del mismo se rompe al añadir una serie de complicaciones como los “sprints” que son requerimientos para colocar la tech en su lugar, mismas que debes mejorar con “fluxes”. Y el DPS pasa a perder su fluidez con un sistema llamado “momentum” que te premia por esperar a que una barra de combate se llene y marcar una secuencia de botones. Si lo hacemos correcto, viene el “singularity” que da un boost a toda la party para llenar nuevamente esa barra. Y sí, todo esto se lee complejo pero habiéndonos acostumbrado estos últimos años (y décadas) a peores sistemas de combate, adaptarse a este tardará unas cuantas batallas. Ventaja también es que tomando muy en esencia los RPGs clásicos, podremos adaptarnos a una party como tal y seguir el juego a ese ritmo, sin necesidad de ocupar más miembros. Pero claramente no es el punto.

Para concluir, I am Setsuna es un homenaje a lo que a muchos nos definió en el pasado añadiendo nuevas ideas. Cierto es que de entrada vemos un juego interesante, llamativo para nuestra generación, pero quizá para las nuevas no tanto. Los RPGs bajaron su calidad poco a poco, y levemente han ido subiendo, pero I am Setsuna no viene a innovar o a reinventar, sólo a recordarnos cómo se hacían las cosas mezclando la actualidad con lo retro.

El juego es breve si comparamos con los de aquellos tiempos, 22 horas me tomó concluirlo. El trabajo audiovisual es impecable, pero repetitivo si nos adentramos más, esto no es malo tampoco ya que el arte transmite emociones en cada nota de piano y en cada copo de nieve. Creo que nos idealizamos a un concepto retro, por eso las comparaciones van duras, pero si tu producto lo vendes como tal, entonces haz que brille como tal.

La historia es triste, el argumento que lleva de un principio a fin también lo es, y dentro de esa tristeza infinita hay un sentido literario romántico, envuelto en mucha simbología y semántica hermosa. Claro, tienes que poner mucha atención en los comportamientos y acciones de los personajes, sus decisiones, la leve historia de trasfondo en cada uno, y en general, no hay queja en eso, salvo por su linealidad, con escasas y no muy gratificantes side quests Algo que amé es como no cae en clichés en ningún momento, y eso a estas alturas es increíble. I am Setsuna dejó que desear a quienes esperábamos mucho más, pero lo retro, la nostalgia, y sobretodo el amor con el que se hizo el juego están ahí, a simple vista, y es hermoso. Pamba si no les saca una lagrima mínimo.

Historia9
Gameplay7
Gráficos8
Sonido10
Replay7
8.2

Evan Ricardo López

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